lunes, 7 de octubre de 2013

Bailar es bueno para el vértigo


Cuando empezamos a bailar nos parece un milagro dar un giro sobre nosotros mismos y mantener el equilibrio. Cuando ya sabemos un poco más nos atrevemos con dos giros y terminamos con una sensación de mareo pese a intentar se fieles al truco de girar la cabeza rápido y mantener un punto fijo en el horizonte. Pero salimos a bailar y vemos a tanta gente dando no dos ni tres sino hasta cinco y más vueltas... y cuando terminan siguen bailando sin aparentes síntomas de agotamiento, mareos o desorientación.

Para aquellos que no creéis en los milagros está la ciencia que ahora, para tranquilidad de los que nos mareamos con más de una vuelta, nos demuestra que tan sólo es cuestión de que nuestro cerebro aprenda. Y como siempre lo único que eso necesita es unos buenos profesores que nos enseñen a girar y mucha práctica.

Un nuevo estudio realizado por científicos demuestran que la danza puede ayudar a aumentar la actividad cerebral.
El sitio Psychology Today señala que investigadores del Imperial College de Londres efectuaron dos estudios sobre los beneficios de la danza en el cerebro, y cómo puede ayudar a mejorar el equilibrio y reducir los mareos.
Uno de los artículos producidos por los especialistas sostiene que la inclusión de algún tipo de danza con el entrenamiento aeróbico regular, al menos una vez a la semana, puede hacer el milagro. El estudio se centró principalmente en torno a bailarines profesionales, que con los años entrenan el cerebro para suprimir la sensación de mareo. Se espera que con dichas revelaciones se pueda llegar a entender y a tratar a los pacientes con mareo crónico.
El doctor Barry Seemungal, del Imperial College, afirmó: “No es útil para una bailarina sentirse mareada o desbalanceada; su cerebro se adapta durante años de entrenamiento para suprimir tales sensaciones”.

• Muestra. Para realizar la investigación, los científicos le pidieron a 29 bailarines y a 29 remeros que se sentaran en una silla en una habitación a oscuras y comenzaran a dar vueltas a gran velocidad sobre la misma.

• Estudio. Asimismo, los expertos midieron los reflejos oculares provocados por las aportaciones de los órganos vestibulares, y gracias a este método comprobaron que la percepción de mareo en los bailarines era menor que en los remeros.