lunes, 30 de noviembre de 2020

¿Por qué la danza es tan importante como las matemáticas en la escuela? Así lo argumenta Sir Ken Robinson

“No enseñamos matemática únicamente para crear matemáticos, y no enseñamos a escribir solo para crear la próxima generación de novelistas. Lo mismo aplica en las artes”.

En 2016, Sir Ken Robinson, educador, escritor y conferencista británico fue invitado a dar un discurso en la Escuela de Danza Contemporánea de Londres en honor al director de la escuela Robert Cohan. El discurso de Robinson se enfocó en el rol de la danza en las escuelas y el título de su lectura era “por qué la danza es tan importante como la matemática en la educación”. Su visión tuvo varias reacciones, algunas muy positivas y otras no tanto. Algunos profesores de matemática, por ejemplo, cuestionaron la afirmación, argumentando que no entendían cómo la danza podía estar al mismo nivel que esta ciencia exacta.

A pesar de esto, Robinson tenía los argumentos perfectos para explicar por qué su afirmación en realidad es cierta. Lo primero que dice él es que, lo uno no reemplaza a lo otro. De hecho, está seguro de que se relacionan. La matemática, dice el educador en Ideas TED, es una parte indispensable “de la gran aventura creativa de la mente humana”, y además está absolutamente relacionada con la dinámica de la danza. Su visión con respecto a la danza no pretende desprestigiar la matemática, sino que se centra más bien en la equidad en la educación del niño en su totalidad y en la importancia de poner a la danza en el mismo nivel que otras artes, que el lenguaje, la ciencia y las humanidades en general.

Robinson define así a la danza: “es la expresión física a través del movimiento y el ritmo de las relaciones, los sentimientos y las ideas”.

Nadie inventó la danza, dice el educador, quien explica que además, está en el corazón de todas las culturas y hace parte del pulso de la humanidad en múltiples géneros, estilos y tradiciones que van evolucionando en el tiempo. La danza cumple múltiples roles, desde lo recreacional, hasta lo sagrado y en ese sentido, cubre un amplio espectro desde un punto de vista social. Pero, si estan importante, ¿por qué no se considera como prioridad en la educación? En la publicación Dance Education around the World: Perspectives on Dance, Young People and Change, los investigadores Charlotte Svendler Nielsen y Stephanie Burridge recogen diversos estudios que explican el valor que se le da a la danza en diferentes lugares del mundo y contextos. En general, los hallazgos en estas investigaciones indican que el bajo estatus de la danza se debe al alto estatus del trabajo académico convencional, el cual asocia la inteligencia con el razonamiento verbal y matemático, principalmente.

Pero en los estudios recopilados se explora también cómo una comprensión más profunda de la danza desafía las concepciones estándar de la inteligencia y demuestra el poder transformador de ésta, en personas de todas las edades y procedencias.

En Nueva York, por ejemplo, existen grandes compañías de baile que desde hace años han impactado con la danza a varias escuelas. Una de esas se llama Dancing Classrooms.

Dancing Classroom fue creado por el bailarín Pierre Dulaine en 1994 y desde hace un tiempo, con su programa escolar, se ha dedicado a llevar baile de salón a distintas escuelas del país. El objetivo de la compañía es mejorar las relaciones sociales al interior de las escuelas –especialmente desde el punto de vista del género– y enriquecer la cultura escolar, cultivando, a través de la danza, valores como la colaboración, el respeto y la compasión.

Las escuelas que participan de este tipo de programas, han podido ver el impacto y los beneficios de la danza en sus estudiantes y esto sucede porque muchas formas de danza, incluyendo la de salón, son inherentemente sociales. Incluyen movimientos grupales, sincronía, empatía y contacto físico. Según cuenta Robinson, diversas encuestas muestran que el 95% de los profesores que participan en el programa Dancing Classrooms aseguran que el baile ha tenido mejoras en las habilidades de colaboración de sus estudiantes. Además, un 66% de los directores de escuela en Los Ángeles aseguran que después del programa, los niveles de aceptación entre estudiantes, han aumentado de forma considerable y por su parte, 81% de los estudiantes aseguran tener más respeto por los demás gracias a esto.

Los beneficios de la danza son muchos, incluso pensando en el futuro de los estudiantes.

Esto tiene que ver con las cualidades que promueve la danza, que son las mismas que los empleadores reconocen como esenciales en los equipos de trabajo. Obviamente, esto también tiene un impacto directo en lo que sucede al interior de la escuela en términos académicos. Según afirma Robinson en Ideas TED, un director de escuela que tienen un vínculo con Dancing Classrooms, ha asegurado estar muy impresionado por los resultados de sus estudiantes de quinto grado en lectura y matemática. El director afirma que no hay “peros” acerca del impacto que tiene el programa de danza en la vida académica de los niños. Cuando él llegó a la escuela, los estudiantes estaban fallando en cuanto al puntaje, pero luego del programa, los niños obtuvieron un puntaje del 85% en la prueba de lectura. Fue la más alta en la escuela.

Según explica el educador, varios estudios han comprobado que una hora de actividad física vigorosa tiene un impacto positivo en la memoria, la concentración y el comportamiento en el aula, lo que explica los buenos resultados académicos ya mencionados.

¿Qué significa todo esto? Que efectivamente, la danza no reemplaza a la matemática de ninguna manera, pero sí sirve como herramienta para que los niños puedan comprenderla de una mejor forma. Y no sólo la matemática, sino también otras áreas del saber como el lenguaje. Particularmente en EE.UU., la oportunidad que tienen los niños de escasos recursos de acceder a la danza y las artes en general, es muy escasa, una realidad que debería cambiar de raíz y no sólo allá, sino en todos los contextos del mundo donde el acceso a esta educación es limitado. Bob Morrison, fundador y director de una organización llamada Quadrant Research dice:

“Existe un mito persistente de que la educación artística es para los dotados y talentosos, pero sabemos que las artes benefician a todos, independientemente de sus vías vocacionales. No enseñamos matemática únicamente para crear matemáticos, y no enseñamos a escribir solo para crear la próxima generación de novelistas. Lo mismo aplica en las artes. Les enseñamos para crear ciudadanos equilibrados que puedan aplicar las habilidades, el conocimiento y la experiencia de participar en las artes a sus carreras y vidas”.

Morrison no podría explicarlo mejor. Tal como lo planteó Robinson el día que dio aquel discurso en la compañía del baile, la danza no es el reemplazo de ninguna otra área del saber y tampoco es mejor, pero sí es una herramienta que complementa esas áreas y permite a los estudiantes desarrollar las habilidades que les permitirán triunfar no sólo en la escuela, sino también en la vida misma.

Fuente:https://eligeeducar.cl/

https://www.escuelaflow.es/clases 

lunes, 23 de noviembre de 2020

La música y la danza disciplinas convergentes: elementos comunes

La música y la danza son dos disciplinas distintas, impartidas por profesionales especializados, que tienen objetivos y contenidos diferenciados. Sin embargo ambas tienen numerosos aspectos en común, de los que pueden beneficiarse mutuamente. Autores de reconocido prestigio en la pedagogía musical como Dalcroze y Orff, no conciben la enseñanza musical si esta no va acompañada de movimiento. Por su parte, la música proporciona al bailarín o bailarina los elementos que necesita para apoyarse, expresar y comunicar sentimientos. Ambas disciplinas poseen elementos comunes que permiten su conexión. Estos elementos son:
 
 1. El ritmo. 
El ritmo se puede definir como una organización temporal del sonido, que nos permite predecir como van a ir apareciendo en lo sucesivo. Los pasos de danza tienen un ritmo interno propio. Este debe interactuar con el ritmo de la música para poder coordinarse y conseguir una base firme en el movimiento. Para los/as bailarines/as el ritmo es una constante que proporciona la principal fuerza de movimiento. El ritmo tiene dos componentes que son el pulso y el acento. El pulso es una percusión que se repite periódica y regularmente en una obra musical. En danza constituye un latido que permanece siempre y que todo bailarín/a debe seguir internamente, para evolucionar adecuadamente dentro de su desarrollo coreográfico. El acento se define como la mayor intensidad de una pulsación con respecto a otra y va a definir las diferentes clases de ritmos. En Danza, el bailarín/a utiliza estos acentos musicales en correlación con los acentos musculares, para marcar el impulso de salida de un movimiento, para fijar la posición en el espacio en un punto culminante de la coreografía o para marcar el momento final del movimiento. 
 
 
 2. El compás. 
Es un instrumento que permite ordenar los distintos ritmos naturales, con la finalidad de hacer más fácil su lectura y ejecución. Existen distintos tipos de compases según el acento base se repita cada dos, tres o cuatro pulsaciones. En danza, gran parte de la música que se utiliza para bailar es contada y el compás musical nos indica cómo se debe contar la pieza que se está coreografiando o interpretando. Así por ejemplo un compás binario se contaría “ un y dos y tres y cuatro ….”. Un compás ternario sería por ejemplo “ 123, 223, 323, 423…”. Las palabras que se utilicen en una frase de movimiento pueden ser diferentes ( 1ya, 2ya, 3ya, 4ya…), pero la medida no varia. 
 
 3. El tempo. 
Señala aspectos relacionados con la rapidez, es decir, hace referencia al grado de lentitud o velocidad con que deben ser marcados los tiempos de un compás. Para ello se utiliza un vocabulario especial que permite calificar sus matices: adagio, allegro etc. En danza los movimientos tienen también su propio tempo. El tempo de un movimiento podemos sentirlo a través de la velocidad de su realización, la duración, el intervalo entre dos acontecimientos, las pulsaciones, acentuaciones, silencios y la intensidad de su ejecución. Así existen movimientos grandes y ligados que tienen un tempo lento o largo, y otros movimientos que son más precisos y rápidos que se realizan tipo allegro. Sin embargo, cualquier variación o combinaciones de pasos, se pueden ejecutar a diferentes velocidades (en función de las necesidades coreográficas), el requisito indispensable es que vaya acoplado y coordinado con el tempo que la música lleve. 
 
 4. Los matices. 
Se define como los diferentes contrastes que pueden aparecer en el transcurso de una composición y que afectan a un fragmento de la misma, en un momento determinado. Hay dos tipos de matices:
  • Uno que afecta al grado de rapidez o lentitud con el que se ejecuta determinado fragmento o agógica.
  • Otro que afecta al grado de intensidad con que se ejecutaría determinado fragmento o dinámica. 
 
La acción de la dinámica en la música viene dada por la variación de los matices de fuerza, suavidad, gravedad o ligereza de los sonidos, bien por transición o bien progresivamente. 
En danza, los grados de intensidad (altos y bajos) de la música, ayudan al bailarín/a a la realización de una interpretación variada, no aburrida. 
Se suelen asociar determinados niveles de dinámica, con algunas variaciones o combinaciones de movimiento. Por ejemplo los grandes saltos se asocian con una dinámica fuerte. 
 
Por otro lado se puede asociar expresión de sentimientos a los diferentes tipos de dinámica, por ejemplo una dinámica fuerte puede servir para expresar alegría. 
La agógica permite apreciar la duración con la que se ejecuta un fragmento musical (su lentitud o rapidez).En la danza se suelen utilizar diferentes tipos de agógica: 
  • Hay pasos que por sus características necesitan ralentizar o acelerar la música.  
  • Hay momentos en los que las variaciones de movimientos, están constituidas por dos partes bien diferenciadas que necesitan agógicas distintas.
  • Por último en el desarrollo de una coreografía se pueden alternar diferentes tipos de agógicas, cambiando a más rápido o más lento en distintas ocasiones. 
 
Podemos comprobar que existen muchos elementos de conexión entre la música y la danza y no nos cabe duda de que la danza, está íntimamente ligada a la música, sin embargo, la música para danza tiene un objetivo diferente al de la música para un concierto. 
La música para concierto tiene como finalidad ser escuchada. La música para la danza tiene como finalidad realzar el movimiento. La interacción entre los diferentes aspectos que tienen en común la música y la danza, motivan al bailarín hacia la ejecución de los diferentes pasos y estimula al espectador hacia el disfrute de lo que está percibiendo. 
 

lunes, 2 de noviembre de 2020

Danza y estrés: beneficios en tiempos de Covid-19

 

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Danza y estrés: beneficios en tiempos de Covid-19

Este mes tuvimos la oportunidad de conversar con Vinatha Sreeramkumar Doctora en Biología molecular/ Bailarina profesional y coreógrafa. Con ella hablamos sobre el estrés y la tensión que se pueden haber experimentando en los últimos meses con la situación actual y conversamos sobre algo muy importante: ¿cómo cuidarnos?, cómo cuidar la salud mental y nuestro cuerpo. Vinatha nos habló de la danza como una herramienta valiosa para buscar el bienestar, la salud mental y física. 

Lo que hemos vivido en los últimos meses, es una realidad atípica, que puede haberte traído momentos de mucha tensión e incertidumbre, esto sumado al hecho de que se vieron limitados los espacios que te brindarán momentos de placer. Todo esto puede estar haciendo que para ti esta sea una situación muy demandante. 

Tantas demandas pueden hacerte sentir agotado, sobrepasado, exigido y sin control sobre tu realidad, todo esto puede traducirse en mucho estrés. Si bien es cierto que el estrés es una respuesta normal ante una situación que se percibe como amenazante y surge como una respuesta de defensa del cuerpo. El problema se genera cuando la situación se mantiene en el tiempo, la respuesta de estrés es sostenida, y no hay posibilidad de recuperar el equilibrio. Es ahí cuando pueden empezar a aparecer los síntomas en el cuerpo y los síntomas psicológicos. Puedes sentirte ansioso, con dificultad para concentrarte, para tomar decisiones, con cambios emocionales, y con sentimientos asociados a la tristeza, irritabilidad, enfado, palpitaciones, presión en el pecho, entre otros. 

Es importante poder detectar si estás experimentando síntomas como los que mencionamos para poder hacer algún cambio que evite que permanezcas en ese estado de alarma permanente. Cuando hablamos de estrés se hace evidente la interrelación entre el cuerpo y la mente, por lo que nos vemos en la necesidad de atenderlos a los dos para poder cuidarnos. 

Conversando con Vinatha nos contó como la danza es un recurso muy valioso para el cuidado del cuerpo y la mente. Nos planteó que es una herramienta que se utiliza dentro de la terapia de artes creativas para tratar enfermedades como el parkinson, la demencia, depresión, ansiedad, problemas de autoestima y cáncer, entre otras. La danza al ser un ejercicio aeróbico brinda una sensación de bienestar, sumado al hecho de que al bailar se producen endorfinas, que brindan una sensación de alegría y exaltación, a su vez que dan una sensación de estar relajado. 

La danza en el tiempo se ha convertido en un recurso para el cuidado de la salud y ha llegado a formar parte de diferentes terapias debido a que es un ejercicio completo donde se está atendiendo el cuerpo y la mente a la vez. Se activan diferentes partes del cerebro para coordinar los movimientos, cuidar el equilibrio y seguir el tiempo, sumado al entrenamiento físico. Cuando haces actividades cognitivas nuevas, difíciles, donde estás aprendiendo algo nuevo, (¡como la danza!) se promueve la producción de neuronas nuevas en la zona del hipocampo. ¡La danza puede entonces prevenir la neurodegeneración! 

Es una actividad que dado todo lo que se activa en el cerebro, también te permite poner el foco en una actividad y desviar la atención por un momento de la incertidumbre, el estrés y la tensión. Te puede ofrecer un tiempo en el que conectar con algo diferente. Dada la situación actual, donde los momentos placenteros han sido limitados, poder contar con una distracción que no solo te hace sentir bien sino que es una actividad integral que viene a aportar bienestar y salud, resulta aún más atractivo y valioso. Además se puede convertir en un tiempo para ti, para atenderte, cuidarte, disfrutar y descansar. 

A su vez la danza puede ser un recurso para construir una comunidad y una red de apoyo, ya que puede ser una actividad social, donde acercarte a personas de tu comunidad y fuera de ella. Es por esto que también se habla de un bienestar emocional y social gracias a la danza. 

¿Sabías todos los beneficios que nos puede aportar danza tanto para el cuerpo como la mente?  

En estos tiempos de COVID – 19 busca abrir diferentes espacios para cuidarte. Reconoce las emociones que puedes estar sintiendo y date el espacio para sentirlas y procesarlas. Así mismo reconoce tus logros y las herramientas que has desarrollado en estos últimos meses para estar bien. Y cuando sea necesario, pide ayuda.

Fuente: https://senspsicologia.com

https://www.escuelaflow.es/ 

lunes, 26 de octubre de 2020

Cómo las emociones influyen en tu sistema inmunitario

 

El estrés, la ansiedad y los estados de ánimo negativos pueden afectar de diferentes maneras a nuestro organismo, aumentando el riesgo de sufrir determinadas patologías. Un estudio realizado recientemente por especialistas de la Universidad de Pensilvania concluyó que los estados de ánimo negativos pueden cambiar la forma en que funciona la respuesta inmune, y están asociados con un mayor riesgo de inflamación exacerbada.

El estudio se realizó con un grupo de participantes a los que se les proporcionaron unos cuestionarios en los que se les pedía que llevaran un registro de sus sentimientos durante 2 semanas, con el objetivo de crear un mapa con los perfiles emocionales de los mismos. Al mismo tiempo, los científicos también evaluaron la respuesta inmune de los voluntarios recogiendo muestras de sangre para hacer analíticas y buscando marcadores de inflamación.

Llorando

Es importante señalar que la inflamación se produce de forma natural en el cuerpo humano como parte de la respuesta inmune, cuando el cuerpo reacciona a infecciones o heridas. Sin embargo, los altos niveles de inflamación están asociados con problemas de salud y una variedad de afecciones crónicas, como la artritis.

Los expertos pudieron comprobar que las personas que experimentaban estados de ánimo negativos varias veces al día durante períodos prolongados de tiempo tendían a tener niveles más altos de biomarcadores de inflamación en la sangre.

Los científicos también subrayaron otro dato curioso: al realizar los análisis de sangre a los participantes poco después de haber experimentado una emoción negativa como tristeza o enojo, los biomarcadores de inflamación estaban aún más presentes en la sangre. Por el contrario, experimentar estados de ánimo positivos, incluso por un corto tiempo antes de recoger las muestras de sangre, se asoció con niveles más bajos de inflamación.

Los científicos que han formado parte del estudio creen que se trata de una investigación que viene a demostrar de nuevo el impacto de los sentimientos negativos en la salud y nivel estructural, porque los participantes del estudio pertenecían a diversos orígenes étnicos, raciales y socioeconómicos. Y aunque es cierto que para confirmar estos hallazgos, es necesario replicarlos en estudios posteriores, destacan la importancia de que es la primera vez que se analiza el vínculo entre los registros de los estados de ánimo momentáneos y a largo plazo y los niveles de inflamación en el organismo de las personas.

Gritando

En el futuro esperan que este y otros estudios similares permitan a los especialistas realizar nuevos estudios para comprender la conexión entre los sentimientos y la inflamación, lo que a su vez puede promover nuevas intervenciones psicosociales que promuevan la salud en general y ayudan a romper un ciclo que puede conducir a inflamación crónica, discapacidad y enfermedad.

Fuente: https://www.elnacional.cat

http://despedidas.escuelaflow.es/

 

lunes, 19 de octubre de 2020

Una terapia con resultados comprobados. Los efectos de la música en el sistema inmune

Modula el estado de ánimo, aumenta la inmunidad y es empleada en tratamientos neurológicos. Se suman las evidencias de sus beneficios sobre la salud física y mental.

Hoy se sabe que la música está asociada con la inmunoglobulina A, anticuerpo vinculado a la inmunidad.


Las afirmaciones y atribuciones sobre el poder curativo de la música las podemos encontrar en la Biblia y en la antigua Grecia. En las últimas tres décadas se pudo comenzar a establecer, a partir de métodos modernos experimentales, que estos efectos son genuinos.

No caben dudas del efecto que la música tiene sobre nuestro estado de ánimo o bien que puede modular nuestras emociones en la vida cotidiana, y que también puede promover salud física, psicológica y bienestar general.

La utilización de la música como terapia en el área médica y de la salud mental está siendo cada vez más reconocida a tal punto que es empleada en tratamientos para el dolor, en rehabilitación neurológica en presencia de lesión cerebral, enfermedades neurodegenerativas y trastornos del neurodesarrollo.

Incluso es empleada para promover neuroprotección, es decir promover el desarrollo normal del cerebro en el caso de bebés prematuros en terapia intensiva o para colaborar en el diagnóstico diferencial entre estado vegetativo y estado de conciencia mínima.
 
¿Cómo es que la música puede traducirse en beneficios fisiológicos? Daniel Levitin y colegas en McGill University, Canadá, dedicaron gran parte de sus esfuerzos durante el ultimo año en realizar un análisis de los hallazgos documentados en 400 estudios científicos publicados sobre música y funcionamiento cerebral. 

Uno de los hallazgos más interesantes es que la música está asociada con la inmunoglobulina A, anticuerpo vinculado a la inmunidad, y con un número mayor de células que combaten gérmenes y bacterias.

Triste o alegre, aumenta las defensas

Un estudio realizado por Hucklebridge y colegas en el Reino Unido, explica que la música se asocia a una mayor concentración de inmunoglobulina A independientemente de la valencia emocional de la música (es decir, si expresa por ejemplo alegría o tristeza). De esta manera, la modulación del estado de ánimo por la utilización de la música, tiene efectos beneficiosos en la inmunidad más allá de cuál sea el estado de ánimo que converge.

Otro hallazgo interesante por ejemplo es que se encontró que se produjo una reducción en los niveles de cortisol en sangre en pacientes que escucharon música antes de que se les practique una cirugía, y que esta reducción fue mayor que en aquellos pacientes que solamente habían tomado fármacos. El estudio se hizo contemplando los puntajes de ansiedad auto referidos por los pacientes, y fueron comparados con los niveles de la hormona cortisol medidos en sangre. Esto indica el poderoso uso medicinal de la música.

Calma, vigoriza y consuela

Entonces ¿qué tipo de música en especial hay que escuchar o hacer cuando sentimos una emoción determinada o para cada estado de ánimo?

No hay una respuesta única a esta pregunta. Cada persona trae al nacer una musicalidad innata, es decir, una  sensibilidad a la música y a sus elementos que puede ser activada para la salud y la calidad de vida.

La elección del tipo de música es única y personal y tiene que ver con la musicalidad innata propia y las preferencias personales. Parece ser que para nuestro sistema inmunológico es indistinto y que lo importante es que la música que elijamos nos ayude a regular nuestro estado de ánimo ya sea calmándonos, vigorizándonos, o acompañándonos en nuestras alegría y tristezas.

El siguiente desafío para los neurocientificos es buscar cuáles son los químicos en el cerebro que se liberan bajo el efecto de la música, y cuáles son las regiones del cerebro en las que se liberan estos neuroquímicos. Porque de esta combinación única parece depender el efecto que nos produce.

Mientras tanto, ¡música maestro…!

* La Lic. Marcela Lichtensztejn es Jefa del Servicio de Musicoterapia del Instituto de Neurología Cognitiva y Directora del Departamento de Terapias Basadas en las Artes de la misma institución. Es autora del libro “Música y Medicina: La aplicación especializada de la música en el área de la salud” (Ediciones Elemento, 2009).
 

lunes, 5 de octubre de 2020

Heels Dance: Ponte los tacones y consigue el cuerpazo de las bailarinas de Beyoncé

Prueba una clase de Heels Dance y comprobarás que tus zapatos sirven para mucho más que parecer más alta.

Baila sobre tacones para unas piernas perfectas
Baila sobre tacones para unas piernas perfectas | Getty

Enero es el mes de los buenos propósitos y de la tradicional promesa de incluir el ejercicio físico entre nuestras rutinas, pero si te aburre correr o ir al gimnasio, y no sabes muy bien qué hacer para endurecer tus piernas, tus glúteos y tu abdomen, te proponemos una forma divertida y sexy de ponerte en forma: el Heels Dance.

Si eres de las que no se ponen un tacón ni en ocasiones especiales, tómatelo con calma porque bailar ahí subida exige un entrenamiento específico y acostumbrar al cuerpo a esa nueva posición. Dale una oportunidad a tus stilettos y conviértelos en tus mejores aliados.

Piernas tonificadas
Bailar subida en unos tacones de aguja de ocho a doce centímetros tiene sus peligros y sus ventajas. Con el debido entrenamiento y siguiendo las pautas de una profesora con experiencia, te darás cuenta de que tus piernas trabajan el doble que con un zapato plano.

Los primeros que notarán la diferencia serán tus gemelos, que el Heels Dance se encargará de tonificar a conciencia. Por extensión, debido a la altura y al cambio de posición, cuádriceps y abductores se encargarán de darte estabilidad cuando empieces a moverte y a bailar con tus zapatos altos.

El Heels Dance es una disciplina que requiere de un calentamiento previo intenso para evitar lesiones. Antes de empezar a bailar habrás trabajando intensamente todo tu tren inferior. Además, las coreografías de Heels Dance te obligarán en más de una ocasión a doblar y estirar tus piernas sin perder el control, o incluso a tirarte al suelo y volver a levantarte sobre los tacones. Las agujetas después de la primera clase están aseguradas.

Contrae tu abdomen
Aunque pueda parecer que tu abdomen tiene poco que ver con ir subida en unos tacones altos, estás muy equivocada. Será el centro de tu cuerpo, el core y tus abdominales los que se encargarán de darte la fuerza necesaria para controlar tu musculatura cuando empieces a bailar.

El equilibrio dependerá, en gran parte, de la fuerza que desarrolles en tu zona abdominal, por lo que es una disciplina perfecta para tonificar tripita y rebajar esos antiestéticos michelines laterales.

Glúteos firmes
Además de las piernas, los glúteos también se trabajan intensamente en el Heels Dance. Tanto en la coreografía, como en los ejercicios previos de calentamiento y preparación para bailar sobre los tacones, donde cobran especial importancia la elasticidad y la resistencia muscular. Una vez preparado el cuerpo, podrás sacar tu lado más sexy porque los zapatos altos estilizan la figura, alargan las piernas y dotan al baile de un componente muy sensual.

En pleno apogeo en los últimos años, los hombres se han apuntado a la moda de bailar con tacones y lo hacen igual o mejor que las mujeres. Son varios los bailarines que han convertido en virales sus vídeos con coreografías de lo más provocativo y sexy. Está claro que la altura de los tacones no es exclusividad del género femenino.

Fuente: https://www.correryfitness.com/

https://www.escuelaflow.es/clases/clases-de-heels-dance-sexy-style


lunes, 28 de septiembre de 2020

Danza urbana: Tendencias 2020

La danza urbana tiene su origen en la cultura del Hip Hop; con su música, que acaba provocando, casi al unísono, la aparición de un nuevo nuevo ritmo o danza que recibe el mismo nombre. Pero esto sólo es la punta del iceberg, ya que, año tras año surgen nuevas ramas o sub-estilos que reciben denominación propia, con el hilo conductor del Hip Hop, pero con influencias musicales de todo tipo y características diferenciales. Para entender ciertos movimientos o nuevos sub-estilos de la danza urbana, vamos a intentar ver cual es su origen y qué otros subestilos están muy extendidos a día de hoy.

¿Qué es la danza urbana?

El hip hop, como corriente cultural, abarca diversas áreas. Una de las cosas que distingue la «Urban Dance» de otros estilos es el importante papel que juega la improvisación en su práctica. Hay algo muy a tener en cuenta a colación de esto, y es el auge de concursos de baile «FreeStyle» o de estilo libre (sobretodo en Estados Unidos), que han empujado, aún más si cabe, este estilo de ágil improvisación.

Además, el Hip Hop puede utilizarse como una «puesta a punto» física o también como un simple pasatiempo. Pero para aquellas personas que desean dar un paso más en este mundo, hay otro camino: la danza urbana es una tendencia profesional y competitiva; hay muchos profesionales que hoy día se ganan la vida con el hip hop, ya sea como profesores, coreógrafos o bailarines de grandes espectáculos.

Sin duda, la danza urbana ha desatado todo un movimiento cultural que ha suscitado un gran interés a muchísima gente y que hacen de este estilo una forma de vida.

Los 2 sub-estilos del Hip Hop

Los dos sub-estilos o grandes grupos del Hip Hop son: la vieja escuela u «old school» (que abarca los principales estilos) y la nueva escuela, o estilos derivados. Como en toda corriente cultural, hay personas que se sienten más cómodas con aquello conocido, con los orígenes del movimiento o con lo que controlan y sin embargo hay otra parte importante que van al día, a la novedad, que les gusta experimentar nuevos estilos de baile. Para todos ellos, incluso para los amantes de todo o incluso de nada, hay hueco.

Estilos Vieja Escuela (Old School) en 2020

Hay algo que debes entender. Aunque hayan incipientes modas o grandes movimientos virales, la danza urbana, en cualquiera de sus estilo, siempre es tendencia. Y aunque luego vayamos a mostrarte esos nuevos sub-estilos urbanos, no pienses que la vieja escuela es equivalente a bailes desfasados.

  • Break Dance o Breaking: Este estilo de baile aúna 3 elementos casi indivisibles: gimnasia, acrobacia y ritmo. Para practicarlo con cierta solvencia se necesita una buena forma física, aunque su práctica (no siendo la más óptima) también puede llevarte a un estado físico más que aceptable. Este estilo evolucionó como una respuesta del cuerpo al beatboxing, y a día de hoy sigue siendo reconocido, practicado y muy extendido en la danza urbana.
  • Locking: El origen de este nombre se basa en el término «lock» o bloqueo y resulta ser un estilo muy similar al popping. Cabe destacar los movimientos rápidos y bruscos de toda extremidad. También se implementan ciertos actividades de interpretación, mimo y alguna acrobacia.
  • Popping: Original de Fresno (California), este estilo de danza urbana se caracteriza por sus movimientos robóticos y de contracción de músculos. Es muy importante practicarlo con la música idonea, que se adapte a los movimientos del cuerpo, que en esencia suele ser música fun, house y electro.

 

Estilos de Nueva Escuela en 2020

Estos estilos responden a las últimas tendencias musicales, capaces de incorporar cualquier estilo de baile con gestos y actitudes inspiradas en ciertos contextos sociales o culturales.

  • New Jack Swing: Es un género musical que fusiona soul y hip hop, en bases rítmicas y de rap. También conocido como Swing Beat, este estilo acercó al gran público los sonidos del Hip Hop actual y del R&B.
    Con él, nacen infinidad de pasos, altamente explotados en muchas discotecas del que destaca el conocidísimo Hype, otro subestilo del Hip Hop.
  • Krumping: Con origen en California y caracterizado por su libertad de movimiento, su expresividad y gran intensidad (movimientos fuertes y exagerados); este estilo es carne de competición, ya que resulta uno de los estilos más visuales.
  • New Style: Se caracteriza por la combinación de estilos principales como jazz, africano o indio y cualquier otro estilo de baile. En sus inicio, allá por los años 90, suscitó buen interés por parte de todo tipo de medios de comunicación. En este estilo, «las impros» quedan en un segundo plano y predominan secuencias sincronizadas y coreografiadas.

 

Estilos Top Tendencias de 2020

Estamos acercándonos peligrosamente a mitad de año y ya empezamos a ver o a constatar esas tendencias que se vienen consolidando desde el año anterior y otras que han acabado por explotar este mismo año. Aunque hay tantos estilos como tendencias, vamos a mostrarte cuatro de los más destacados:

  • Dancehall: Su popularidad gracias, en parte, a cierta cotidianidad en la expresión de sus movimientos. Es un tipo de baile idealmente acompañado por música jamaicana; se trata de una versión de reggae.
  • Twerking: ¿Dejará algún día de estar de moda? Está claro que es un baile, que a golpe de pelvis, ha llegado para quedarse. Debido a su carácter sensual, que muchos consideran impropio, tiene tantos seguidores como detractores, pero lo cierto es, que año tras año, no deja de ganar terreno.
  • Passinho: Catalogado por mucho como un híbrido del breakdance, pop y funk, el passinho es un estilo de baile enérgico que se extendió, en gran medida, gracias a las redes sociales. La particularidad recae en su origen: nada más y nada menos que las favelas de Brasil.
  • Shuffle: Posiblemente la sensación del momento, la tendencia más creciente a nivel mundial de la danza urbana. Un estilo que cuida la selección de sus canciones, de contagiosa buena energía y diversión máxima y que se apoya en una gran coordinación y rapidez de pìes.

¿Conocías todos estos subestilos de danza urbana? ¡Ya no hay excusas, elige tu estilo y ponte a bailar!


https://www.escuelaflow.es/clases