lunes, 12 de abril de 2021

Los beneficios del ballet clásico para adultos

 Los beneficios del ballet clásico para adultos

El clásico para adultos tiene multitud de beneficios para las personas que están entrando en la madurez. ¿Quieres saber todo lo que este estilo de baile puede ofrecerte?

Tenemos asimilado que hay algunas actividades que solo pueden aprenderse si las estudias de pequeño. Esto se debe, teóricamente, a que así entrenas tu cuerpo y tu mente para adquirir una habilidad que de más adulto sería imposible conseguir. Esto al final crea la sensación de que a partir de la adolescencia hemos perdido la oportunidad de hacer estas actividades. Mucho más cuando hablamos de gente que quiere practicarlas a partir de los 30.

Algunas de estas actividades es el aprendizaje de ciertos instrumentos, como el piano o el violín, que se presupone apto solo para aquellos que comienzan a practicar desde muy pequeños. Pero también actividades físicas. La gimnasia rítmica o el ballet clásico entran dentro de estas habilidades que solo se adquieren de pequeños. Pero ¿sabías que en realidad el ballet clásico tiene multitud de beneficios para los mayores de treinta?

Beneficios del ballet clásico para adultos

Efectivamente, el ballet clásico para adultos no solo no es imposible, sino que además puede ayudarte a llevar una vida más sana y cómoda por todos los beneficios que le aporta a tu cuerpo y a tu mente. Si tu sueño siempre ha sido practicar ballet pero nunca te has atrevido por considerarte demasiado mayor, sigue leyendo y descubre todo lo que puedes ganar con esta práctica.

1. Actividad cardiovascular

Todos los estilos de danza constituyen una forma excelente de perder peso, mejorar la respiración y la resistencia y llevar un estilo de vida saludable. Esto se debe a que los movimientos aeróbicos aceleran el metabolismo y permiten eliminar grasas y toxinas innecesarias. Pero, además, el ballet clásico es especialmente bueno para el drenaje linfático. Con el balllet clásico para adultos podrás tener una piel tersa y un cuerpo ligero en el que no se acumulen los líquidos ni las grasas.

2. Fortalecimiento de los músculos

El ballet clásico se basa mucho en el mantenimiento de posturas erguidas y estiradas en las que hay que mantener el equilibrio. Esto hace que las bailarinas necesiten unos músculos abdominales (lo que habitualmente se llama core) muy fuertes, que les permitan moverse en perfecto equilibrio sobre las puntas sin perder la gracia y el control de los movimientos. Además, esta danza también necesita de mucha elasticidad de los músculos, de manera que sean resistentes pero también moldeables. Esto es especialmente relevante cuando hablamos de ballet clásico para adultos, ya que la fuerza y la flexibilidad que se consigue en zonas del cuerpo que con la edad se resienten, como caderas y tobillos, te evitará lesiones o dolores que te impidan llevar una vida plena y dinámica.

3. Mejora de la postura y la coordinación

El hecho de que el ballet clásico requiera que las bailarinas mantengan la columna estirada y la frente alta hace que quienes practican esta danza sean muy conscientes de su cuerpo y de los músculos que trabajan con cada movimiento. El ballet clásico para adultos te permitirá corregir las malas posturas que has adquirido con el tiempo y modular tus movimientos hasta hacerlos ágiles y fluidos. No solo te verás mucho más elegante con tu nueva postura, sino que además te sentirás mucho mejor y evitarás dolores de espalda y cuello.

4. Mejora de la memoria y la disciplina

El ballet es difícil. Requiere mucho entrenamiento, concentración y disciplina para avanzar, la repetición de movimientos y el trabajo constante de músculos que probablemente nunca habías forzado para mejorar tus límites. La práctica del ballet clásico para adultos fomentará tu concentración, tu memoria y tu gestión de la frustración conforme veas que el trabajo duro da sus frutos.

Si bailar ballet ha sido tu sueño frustrado, no lo dudes ni un segundo más. Gracias al ballet clásico para adultos conseguirás ese cuerpo ágil y elegante que siempre has deseado mientras practicas ese bello arte que tanto te gusta. 

Fuente: https://pre.dancemotion.es/

https://www.escuelaflow.es/clases/clases-de-danza-clasica 

lunes, 29 de marzo de 2021

Bailes de salón y latinos, los beneficios de bailar en pareja

 

Si bien ya hablamos en otra ocasión de las ventajas y beneficios de bailar, hoy vamos a hablaros de los beneficios de bailar en pareja. El baile como deporte es cardiosaludable, funciona como antidepresivo natural, mejora las habilidades sociales, la coordinación y ayuda a nuestro cerebro. ¡Imaginaos si a todas esas ventajas le sumamos las que tiene el practicarlo con un compañero de pista!

Hemos recopilado algunas de esas ventajas para que los que aún estéis dubitativos os animéis a descubrir todo lo que los bailes en pareja, (como los bailes de salón y los bailes latinos) pueden aportar.

1. Sociabilidad

En un mundo cada vez más conectado parece que cada vez nos cuesta más conectar con nosotros mismos y con los demás. Bailar en pareja nos ayuda a conocer otras personas, a abrirnos y nos ayuda a ganar seguridad y confianza en nosotros mismos a la par que perdemos la vergüenza y la timidez y mejoramos nuestras habilidades sociales.

2. Flexibilidad y resistencia

Al igual que con el baile individual, el baile en pareja es un excelente ejercicio cardiovascular que nos ayuda en la pérdida de peso y a tratar dolencias como la hipertensión, la obesidad, el colesterol alto o la diabetes. Pero además, el baile en pareja requiere de movimientos que, en ocasiones, exigen un mayor trabajo de flexibilidad y resistencia que los individuales, ¡así que habrá veces que ejercitemos x2!

3. Conexión y empatía

El baile nos hace descubrirnos, es un viaje al interior de nuestro cuerpo y nuestra mente. Al bailar en pareja, es un camino que emprendemos con nuestro compañero/a de baile. ¿Nunca os ha pasado que hayáis visto a un par de bailarines actuar y hayáis pensado que estaban profundamente conectados y se os hayan puesto los pelos de punta?
Conectar con nuestro compañero/a de baile es la mejor garantía para que mejore la confianza en nosotros mismos y nuestra autoestima.

Artículo los beneficios de bailar en pareja.

4. Sentimiento de equipo

Las actividades grupales suponen que todos los integrantes del equipo deban trabajar codo a codo para que el resultado final funcione. Este sentimiento de pertenencia es sumamente beneficioso en tanto que nos hace sentirnos parte de algo, ayuda a motivarnos y a reforzarnos.

5. Capacidad de reflejos y agilidad

Al bailar en pareja debemos sincronizarnos con los movimientos del otro. Hay momentos en que un par de bailarines se convierten en uno solo y sus movimientos reflejan los de su compañero. Todo esto requiere de un esfuerzo mental que mejorará nuestra capacidad de atención y de respuesta.

Foto del artículo Bailes de salón y latinos, los beneficios de bailar en pareja

6. Satisfacción

La gratificación de haber trabajado duro con tu compañero/a de baile y de haber aprendido un nuevo paso difícil, de que os salga la coreografía….la satisfacción y felicidad después del trabajo bien hecho se multiplican si se comparten con alguien, al igual que los momentos difíciles se hacen más llevaderos.

El sentirnos comprendidos y expresar con nuestro cuerpo más allá de lo que pueden con nuestras palabras, sintonizar con alguien y sentirnos cercanos y en armonía, y la lista sigue y sigue.
Tanto si decides apuntarte a clases de baile con tu pareja como si es un desconocido, ¡las clases de baile en pareja abren las puertas a un nuevo mundo, anímate a descubrirlo!

Fuente: https://www.centrolucero.com/beneficios-bailar-pareja/

https://www.escuelaflow.es/clases/clases-de-bailes-latinos 

lunes, 22 de marzo de 2021

Los beneficios de las telas áreas: una danza hecha para el equilibrio y la elasticidad

 

Las telas aéreas o acrobáticas ya son tendencia. Se practican en gimnasios, pero también al aire libre. ¿Sus beneficios? Tonifican, fortalecen y trabajan la flexibilidad, entre otras cualidades.

lunes, 15 de marzo de 2021

Por qué la danza ayuda a pensar y a disfrutar de la vida

 

Cuando el cuerpo se funde con la música en un espacio y tiempo determinados surge la danza. Una expresión personal que ordena los sentimientos a partir de los movimientos, las notas y la armonía. Esta disciplina implica de forma integral todo lo que somos y lo que podemos llegar a ser. Es decir, que mientras gestionas lo que sientes, te ayuda a desarrollar tus capacidades físicas y mentales, incluyendo habilidades de comunicación, creativas o sociales. De hecho, es una de las actividades aeróbicas más recomendadas para cuidar el cerebro y revertir su envejecimiento. A continuación os detallamos los muchos y variados beneficios del baile durante el crecimiento de nuestros hijos.

Destreza, desarrollo motriz y corrección postural

Este arte trata de estimular, a través del movimiento y la percepción musical, la coordinación motriz y la corrección postural. Pero los beneficios del baile van más allá, algunos de estos son:

  • Ayuda a corregir defectos que el cuerpo trae de serie y a mantener la espalda recta en todo momento, de hecho combate la «escoliosis leve«, muy frecuente en niños cargados con mochilas y libros. También activa el arco del «pie plano» en cada paso.
  • Favorece el correcto desarrollo muscular, pues los alumnos asumen patrones corporales adecuados.
  • Combate el sobrepeso, favoreciendo la eliminación de la grasa y del colesterol.
  • Enseña a respirar con el fin de gestionar mejor la energía.

Ayuda a la autoestima y la sociabilidad

Es una actividad que se desarrolla en grupo. Si esto ocurre en un ambiente relajado y carente de competitividad, el niño mejorará su capacidad para comunicarse con los demás. Además de su componente lúdico, cada uno debe interpretar y coordinarse con el ritmo de sus compañeros, lo que le enseña valores como el compañerismo y el trabajo en equipo. Estos beneficios del baile tienen especial protagonismo durante la adolescencia. ¿Adivinas la razón?

  • Aprenden un nuevo lenguaje, no verbal, enriqueciendo su capacidad comunicativa.
  • Potencia el desarrollo de la autoestima y la confianza en uno mismo porque nos ayuda a conectar con nuestro interior. Es inevitable alimentar cada movimiento con nuestros sentimientos; es una forma sana de liberarlos, de gestionarlos, incluso sin saber que estaban ahí.
  • Bailar es una forma de gestión emocional saludable y nos ayuda a tener un mejor estado de ánimo, potenciando la alegría y la positividad.
  • Fomenta la espontaneidad y ayuda a superar la timidez y el miedo al ridículo.
  • Reduce la presión y el estrés del día a día.
  • En determinadas edades se convierte en un aliado muy valioso, pues es común en fiestas y discotecas y ayuda a los jóvenes a relacionarse de una forma más sana y natural.

Beneficios del baile, jovenes

Potencia las habilidades cognitivas y creativas

Es una actividad necesaria para el cuerpo y la mente. Es otra forma de imaginar, de divertirse y de jugar y constituye una práctica muy completa para el desarrollo cerebral del niño. Koncha Pinos-Pey, psicoterapeuta contemplativa docente senior e investigadora en el ámbito de la neurociencia de la compasión y las inteligencias múltiple, asegura en el estudio Neurociencia y la danza: La danza, el alimento para el cerebro que bailar hace que las neuronas creen nuevas sinapsis y que con cada nueva coreografía se aprende un nuevo patrón. Además, la danza:

  • Potencia el desarrollo del sentido del ritmo, ya que los movimientos deben sucederse en un tiempo y espacio muy determinados y el de la improvisación, una herramienta muy útil en la gestión de problemas pues nos ayuda a elegir la mejor solución de todas las posibles.
  • Mejora la lateralidad (una característica muy importante para el desarrollo cognitivo de los niños), la armonía y la sincronización de las distintas partes del cuerpo.
  • Seguir la música obliga a interiorizar el sonido, además estimula por sí sola el cerebro, ampliando sus conocimientos en esta área, y evita su envejecimiento.
  • Es el ejercicio aeróbico más efectivo en la prevención del desgaste y pérdida de volumen del hipocampo (donde reside la memoria) y reduce el riesgo de demencias.
  • Exige gran concentración y capacidad para memorizar y enlazar los pasos, lo que ayuda a trabajar la agilidad mental preservando la salud cerebral.

 

Fuente: https://saposyprincesas.elmundo.es/

https://www.escuelaflow.es/clases/clases-de-predanza-para-ninos 

lunes, 8 de marzo de 2021

El bailarín: más que política, arte

El bailaín es un biopic que recorre algunos de los acontecimientos más importantes de la vida de Rudolf Nuréyev. Un bailarín excepcional, pero con un carácter controvertido y difícil. La película relata de manera íntima cómo Nuréyev llegó a tomar la decisión que cambiaría para siempre su vida.

Ralph Fiennes es ya un actor consagrado con muchos títulos de renombre a sus espaldas; su familia es bastante conocida en el ámbito cinematográfico, es hermano de la directora Martha Fiennes y del también actor Joseph Fiennes. En el año 2011, Ralph Fiennes decidió dar el salto a la dirección con Coriolanus y, ahora, nos sorprende con El Bailarín (2018), una película británica que se estrenó recientemente en nuestros cines.

El filme narra la historia del bailarín ruso Rudolf Nuréyev en un retrato íntimo que pretende reconstruir la figura de Nuréyev a partir de sus recuerdos, de su difícil infancia hasta llegar a la decisión que cambiaría para siempre su vida: solicitar asilo político en Francia.

Fiennes ha asegurado que su interés en la figura de Nuréyev surgió a raíz de la lectura del libro Rudolf Nuréyev: The Life de Julie Kavanagh; en ese momento, no tenía en mente la realización del biopic, pero con el tiempo la idea fue tomando forma.

En la obra de Kavanagh se reflejan muy bien las dos facetas del bailarín: por un lado, su innegable talento para la danza; y, por otro, su difícil carácter.

Fiennes investigó en profundidad el mundo del ballet y escogió a un bailarín sin experiencia como actor para encarnar a Nuréyev, el bailarín ucraniano Oleg Ivenko. Su intención no era que un actor tomase clases de danza y, en las escenas más complejas, contar con un doble, sino la de captar la esencia de Nuréyev y que el intérprete pudiera emular sus movimientos.

Sin duda, esta decisión convierte al filme en una delicia estética que enamorará a los amantes del baile, pero que también cautivará a aquel público menos familiarizado con el ballet. Pese al innegable tinte político del filme, El Bailarín es, en realidad, una historia sobre el arte, sobre el baile en sí, pero también sobre cómo nuestro pasado y nuestras decisiones van forjando nuestro carácter y nuestro destino.

Un pasado difícil

La estructura del filme no es lineal, sino que vamos descubriendo algunos episodios del pasado de Nuréyev en forma de flashbacks. Sabemos que nació en un tren y creció en una zona rural cerca de Ufá. Su infancia no fue fácil y se vio marcada por la pobreza y la miseria. Aunque mostró grandes aptitudes para la danza, su formación como bailarín fue bastante tardía debido a las carencias de su infancia. En 1955, es enviado a Leningrado donde se forma en una escuela de ballet. Allí, entrará en contacto con Aleksandr Pushkin (interpretado por Fiennes), que se convertirá en su maestro.

El pasado de Nuréyev parece haber hecho mella en él y, poco a poco, vamos descubriendo a una persona arrogante, egocéntrica y que se encuentra en un estado de alerta constante, como si creyera que todo el mundo conspira a sus espaldas.

Fiennes ha explicado en varias entrevistas que su intención era la de ir mostrando al espectador por qué Nuréyev tomó determinadas decisiones y cómo su pasado contribuyó a configurar a una persona que, en las distancias cortas, era bastante desagradable. Bailaba como los dioses, pero era intratable, eso es lo que plasmó Julie Kavanagh en su obra y también está muy presente en El Bailarín.

Nacer en un tren, vivir en la más absoluta miseria y no haber tenido acceso a una buena educación fueron algunos de los hechos que más marcaron a Rudolf Nuréyev. Sin duda, fue un personaje muy singular, indisciplinado e irreverente y con un talento inigualable para el baile.

Así, el título original de la película, The White Crow (el cuervo blanco), hace referencia al apodo con el que se conocía a Nuréyev y que, en la Unión Soviética, se utilizaba para designar a personas diferentes, que escapaban de lo convencional.

Fiennes no ha querido plasmar todos los acontecimientos de la vida del bailarín, sino aproximarnos a un relato más íntimo, centrado en un momento clave de su vida, el viaje a París y sus recuerdos pasados. De este modo, logra conectar al espectador con el protagonista, le ayuda a comprender las claves de su compleja personalidad. Vemos en él ciertos complejos, cierto afán de protagonismo y de querer aprender y progresar; por ello, París será toda una revelación para Nuréyev.

Personas reunidas

El bailarín: una visión intimista

El bailarín es una historia de aprendizaje en todos los sentidos, desde el artístico hasta el más personal. Nuréyev poseía cierta ambigüedad, cierta estética andrógina y sus movimientos resultaban bastante femeninos. Su aspecto físico resultaba atractivo tanto para hombres como para mujeres, así, descubrimos algunas de las relaciones sentimentales que mantuvo el bailarín.

En un momento en el que los bailarines masculinos apenas destacaban en comparación a las mujeres, Nuréyev logró resaltar y dotar a su baile de cierta feminidad. Las escenas de baile son realmente bellas, los cuerpos parecen hablar e incluso en los ensayos el realismo se adueña de la pantalla; la cámara sigue las gotas de sudor, la respiración, el sonido de los cuerpos al bailar… Y el resultado es asombroso, nos hace partícipes de todo aquello que implica el baile en sí.

El filósofo Ortega y Gasset, en el prólogo a su obra La deshumanización del arte, decía que, en el mundo, encontramos tres elementos: las cosas, los otros y el yo. Considerando estas tres cosas, el yo es lo único ante lo que no podemos adoptar una actitud utilitaria, no podemos convertirlo en una cosa ni utilizarlo.

¿Por qué no podemos cosificar el yo? El yo es algo que está constantemente verificándose y, por ejemplo, cuando decimos “yo ando” estamos recopilando un gran número de procesos que están aconteciendo de manera simultánea: calor, cansancio, etc. Al decir “yo ando”, es como si detuviéramos el tiempo, pero no logramos hacer una imagen de todo lo que ello implica, pues se trata de un proceso íntimo.

Para este filósofo, la labor del arte es la de tratar de transmitir las cosas ejecutándose, es decir, acercarnos a esa percepción íntima. En El Bailarín, de alguna manera, se cumple esta premisa; ya no tenemos un cuerpo bailando, sino que lo oímos respirar, lo vemos sudar, escuchamos sus movimientos y la cámara nos detalla minuciosamente la acción. Igualmente, hay una escena absolutamente reveladora en la que Nuréyev acude a visitar la pintura La Balsa de la Medusa de Théodore Géricault.

Nuréyev ansiaba aprender, comprender el arte y trasladarlo a sus movimientos. En su infancia, apenas tuvo la oportunidad de estudiar y relacionarse con el arte, por lo que aprovechará cada ocasión para empaparse del mismo. Y eso es, precisamente, lo que percibe el espectador al observar a Nuréyev ante La Balsa de la Medusa; la cámara se acerca a la pintura, a los detalles más pequeños, a las pinceladas y, simultáneamente, nos acerca a Nuréyev, a su rostro contemplando la obra.

La cámara está tan cerca que podemos rastrear todos los poros de su piel y, de alguna manera, sentir cómo el bailarín se estaba empapando de arte, conectando con la pintura. Así, la película nos acaba de mostrar una experiencia de forma íntima y ejecutándose. No se ha limitado a mostrar a un hombre observando un cuadro, sino que ha construido un retrato de lo que supone realmente ver un cuadro y aprender de él.

Hombre reflexionando

El viaje a París

No podemos dejar a un lado el contexto político en el que se desarrolla el filme y cómo este termina influyendo de manera decisiva en la vida del protagonista. Poco tiempo después de su traslado a Leningrado, Nuréyev tiene la oportunidad de salir por primera vez de la Unión Soviética y viaja a Viena con la compañía. Sin embargo, como consecuencia de su conducta, se le prohibió volver a viajar.

Su suerte cambiaría en 1961 cuando el bailarín principal del Kirov sufrió un accidente y Nuréyev lo sustituyó. Esta sustitución lo llevó a París donde su baile fue aplaudido y aprovechó para relacionarse con diversas personalidades. Pero la Unión Soviética lo estaba vigilando y el bailarín se percató de que le estaban tendiendo una trampa en el aeropuerto.

Con la ayuda de Clara Saint, una mujer de origen chileno con la que había entablado amistad y que conocía a importantes figuras del poder, logró desertar. En este punto, el filme toma un giro radical, el relato se agiliza y se aleja en parte del intimismo inicial acercándose más a un thriller. El papel de Aleksandr Pushkin, a su vez, resultará decisivo en estos últimos minutos del metraje.

Así, El Bailarín nos invita a reconstruir la historia de Nuréyev, apoyándose en diversas escalas cromáticas para delimitar los distintos acontecimientos de su vida.

Finalmente, nos ofrece cierta intriga en el giro más interesante de la película; ya conocemos al protagonista, lo hemos odiado y amado a partes iguales, hemos comprendido su compleja personalidad y, ahora, se encuentra en apuros y queremos que su plan llegue a buen puerto. Pese al evidente contenido político, El Bailarín es un interesante ejercicio artístico que nos hace partícipes de una vida nada convencional.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/

 https://www.escuelaflow.es/

 

lunes, 1 de marzo de 2021

La danza: el lenguaje del cuerpo

 

La danza ha pasado a formar parte del grupo de las artes creativas en psicoterapia. Se aprovecha de nuestra disposición para el movimiento, facilitando de esta forma una vía para la expresión de emociones y sensaciones que por otros senderos no son capaces de materializarse -en el mundo consciente, de una forma que las podamos comprender-.

La vida es movimiento, desde el ciclo vital de la naturaleza hasta las mareas del mar. Movernos conecta nuestra relación con la vida. Cuando nos movemos (actuamos), creamos un puente entre lo que pasa por dentro y lo que mostramos al mundo, dando forma a una danza que revela más sobre nosotros mismos de lo que creemos.

Los rituales de danza han conformado el núcleo donde se centra la vida comunitaria para miles de personas desde la antigüedad. La danza ha marcado las principales experiencias de vida, los ciclos vitales, los ritos de paso e incluso los actos de guerra.

Pensemos que durante el siglo XX, los conceptos de movimiento y la danza se han desarrollado como especialidad en el campo de la psicología y la neurociencia está aportando muchos datos sobre cómo se relacionan el cerebro y la danza. Cuando una persona baila, varias entidades psicológicas emergen: su guion de vida, la forma en que conecta con el mundo y hasta sus principales áreas de problemas.

Mujer bailando

La danza es un medio para volver a conectar mente y cuerpo

Expresarse a través de la danza es beneficioso para la mente y para el cuerpo. El solo hecho de bailar produce endorfinas, que además de hacernos sentir bien, ayudan a la concentración y mejoran la calidad del sueño. Aportan energía de afrontar desafíos mentales y emocionales.

Los complementos terapeúticos que se basan en la danza forman parte de la psicoterapia transpersonal. Una disciplina de la psicología que emergió de la psicología humanista centrada en la conexión cuerpo-mente-emoción. A pesar de no estar reconocida por muchos como una corriente válida dentro de lo que podríamos llamar psicología científica, se utiliza ampliamente por en el marco de una terapia como un complemento que potencie los efectos de la misma.

Algunas escuelas de pensamiento añadirían que la danza muestra el contenido del inconsciente: fuerzas que motivarían muchos de nuestros impulsos. Por otro lado, el contenido de este inconsciente también se vertería en nuestro diálogo interno, ya fuese para bien o para mal.

La neurociencia de la danza

Los últimos estudios en neurociencia en relación con la danza nos están ayudando a comprender por qué bailamos y cómo el baile puede influir sobre nuestro Sistema Nervioso. Así, una de las principales conclusiones de la investigación llevada a cabo por la Dra. Hanna Poikonen, en la Universidad de Helsinki sobre la sincronización de bailarines, es que los bailarines expertos presentan una sincronización de ondas theta muy significativa. Estas ondas cerebrales están vinculadas a su vez a la sincronización de áreas cerebrales profundas.

Por otros estudios anteriores sabemos que la estimulación magnética transcraneal sobre el vermis cerebeloso (que conecta los hemisferios izquierdo y derecho del cerebelo) aumenta también la sincronización de ondas theta.

¿Qué es la “terapia de baile”?

La terapia de baile o movimiento es el uso psicoterapéutico de la danza y el movimiento como apoyo a las funciones intelectuales, emocionales y motoras del cuerpo. Es una forma de terapia expresiva que trabaja sobre la asociación entre el movimiento y la emoción.

De esta manera, el terapeuta utiliza la danza para ayudar a su cliente a conseguir una integración cognitiva, emocional, física e incluso social. Los beneficios comprobados son muchos. La reducción del estrés, un mejor manejo de los estados de ánimo o la mejora de la autoestima son algunos de ellos.

La terapia de danza es diferente al baile regular

La danza realizada en terapia es mucho más que un simple ejercicio. Los movimientos y la fluidez se interpretan como un lenguaje. Los movimientos comunican sentimientos y el terapeuta evalúa el lenguaje corporal, las expresiones emocionales y en general los comportamientos no verbales.

Algunas de las intervenciones en la terapia de baile son la de emparejar el baile con alguien más y hacer de eco para los movimientos de otra persona a modo de espejo. También se utilizan metáforas de movimiento para expresar un desafío o un logro.

Durante el proceso de terapia de danza hay importantes habilidades que se pueden desarrollar. La confianza en la capacidad de estar presente de manera empática o la habilidad de proporcionar respuestas de manera auténtica y sincera.

Mujeres bailando

Hablar a través del cuerpo

Nuestros sentimientos y experiencias de vida viven dentro de nuestro cuerpo y pueden haber quedado atrapados en él. El cuerpo puede tener las claves para desbloquear nudos emocionales a niveles profundos. Podemos entenderlo como un proceso que habla a través del cuerpo, que es muy diferente a hablar solo a través de la cabeza.

No hace falta ser un bailarín profesional para beneficiarse de este tipo de terapias, de hecho no han sido diseñadas pensando en ellos. En definitiva, la danza se nos ha desvelado como una forma de expresión de emociones y sensaciones que no encuentran un espacio de expresión en otras versiones o lugares.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/

https://www.escuelaflow.es/ 

lunes, 22 de febrero de 2021

Cómo despejar tu mente paso a paso

 

La mente también necesita descansar y desconectar. Un objetivo que cuesta lograr en medio de la sobreestimulación diaria. Por eso, en este artículo queremos hablar de algunas claves para lograrlo.

Es complicado dejar la mente en blanco, ¿verdad? Siempre hay alguna tarea pendiente, algún recuerdo o alguna idea dando vueltas en nuestra cabeza. Sin embargo, en ocasiones es necesario detener ese incesante flujo de pensamientos y liberar nuestro espacio mental. Aprender a despejar tu mente puede resultarte costoso en un inicio, pero si inviertes un poco de esfuerzo e inteligencia en ello comprobarás como tu ansiedad y tu insatisfacción se reducen a medida que te perfeccionas esta práctica.

Despejar la mente no implica simplemente desocuparnos de obligaciones y quehaceres diarios. De nada sirve el tiempo libre si en él nuestro interior continúa agitado. Necesitamos, por tanto, bajar la velocidad de nuestro procesamiento mental y acercarlo, en la medida de lo posible, a un estado de calma y quietud. La pregunta es: ¿cómo lograrlo?

Cómo despejar tu mente paso a paso

Mujer enfadada pensando

1. Toma consciencia de la importancia de despejar tu mente

Por lo general, no estamos acostumbrados a dedicar tiempo a cuidar de nuestra parte emocional. Por ello, antes de cambiar nuestros hábitos, es bueno aclarar los motivos por los que queremos hacerlo. Así, has de saber por qué es importante y beneficioso que aprendas a despejar tu mente y lo hagas con regularidad.

El exceso de pensamientos genera estrés, algo que repercute negativamente en nuestra salud a nivel físico y emocional. Problemas de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, dificultades en nuestras relaciones… todo ello viene en gran parte motivado por un discurso mental incontrolado. Aprender a despejar tu mente te ayudará a disminuir tu activación, a pensar con claridad y a tomar mejores decisiones. Serás, entonces, más feliz y más eficiente en las relaciones con tu entorno.

2. Escoge el momento

Si queremos despejar la mente, hemos de decidir hacerlo de forma consciente y deliberada. No es algo que surja de manera natural debido al acelerado ritmo de vida que llevamos. Por eso, escoge los momentos que vas a dedicar a cuidar y calmar tus espacios mentales. Puedes aprovechar tu tiempo libre, tus días de vacaciones, pero realmente cinco minutos pueden bastar para llevar a cabo este ejercicio.

Un pequeño descanso en el trabajo, los instantes antes de acostarte o los primeros minutos al iniciar la jornada son momentos idóneos. No trates de buscar el momento perfecto, pues ninguno te lo parecerá. Simplemente aprovecha los espacios que se presentan en tu día a día.

3. Elige una actividad

Existe numerosas alternativas que pueden ayudarnos a despejar la mente, y antes de decantarte por una has de evaluar tu personalidad. Hay quienes prefieren el silencio, la quietud y la soledad para recargar energías y hay quienes se sienten más cómodos con actividades dinámicas y entornos estimulantes.

Así, en el primer caso, ejercicios como la respiración profunda o las meditaciones guiadas pueden resultar muy adecuadas. Pintar, dibujar o tomar un baño relajante son también opciones válidas.

En el segundo caso será preferible optar por actividades como bailar, escuchar música o practicar deporte en la naturaleza. El movimiento corporal es el medio ideal para despejar la mente en algunas personas.

Mujer con ojos cerrados en el campo

4. Sé constante

Este último paso es uno de los más importantes, ya que un hábito no se establece de manera instantánea. De nada sirve despejar tu mente un día y volver a sumergirte en el estrés a la jornada siguiente.

Es importante que seas constante y perseverante y que cada día dediques un tiempo a este cuidado mental. Comprobarás como, a medida que pase el tiempo, el esfuerzo será menor y los resultados más positivos. Finalmente, tu propio cuerpo te pedirá esos sanos y gratos momentos de desconexión.

Despejar tu mente es cuidar de tu salud

Cuando nos liberamos de los pensamientos que fluyen de forma incesante por nuestra mente, hallamos la calma, se abren nuevas perspectivas y permitimos que la plenitud se manifieste en nosotros. Al despejar la mente, volvemos al momento presente y a nosotros mismos y soltamos las cargas del pasado, del futuro y del exterior.

Practicar este ejercicio de forma regular modifica el modo en que percibimos, pensamos, sentimos y actuamos; se produce una transformación completa. Una mente en calma se traduce en salud, plenitud y éxito, pues la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo, se torna mucho más funcional.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/

https://www.escuelaflow.es/clases