lunes, 15 de octubre de 2018

‘Pole dance’: el secreto para no envejecer

La californiana Greta Pontarelli se ha convertido, a sus 67 años, en la nueva estrella de la complicada modalidad del ‘pole dance’. A los 59 fue diagnosticada de osteoporosis y decidió lanzarse a la práctica de este deporte para fortalecer su cuerpo. ¿Lo mejor? Hemos podido hablar con ella.

“Los desafíos en la vida dependen de nuestra confianza en poder hacerlo”, es uno de los lemas de Greta Pontarelli, la estadounidense que se ha convertido, a sus 67 años, en toda una reina de la sensual y complicada técnica del ‘pole dance’. Su edad no solo no le ha supuesto ningún impedimento a la hora de hacer prueba de una gran destreza y flexibilidad en la barra, sino que, según ella, es precisamente este deporte el que le permite encontrarse tan joven y en buena forma. Tanto que Greta es hoy en día una de las referencias a escala internacional en esta modalidad.

Para los que anden un poco perdidos, el ‘pole dance’ es un baile en barra que requiere de una tremenda preparación atlética, así como una importante fuerza y resistencia, ya que en él se introducen movimientos acrobáticos y equilibrios casi imposibles.

Más allá de que a sus 67 años Pontarelli se haya convertido en toda una referencia y en la reina del ‘pole dance’, lo más impresionante de su historia es que sus primeros pasos en esta variedad de baile casi imposible los daba hace apenas cinco años y a causa de su diagnóstico de osteoporosis.


A pesar de haber practicado gimnasia en su juventud, Greta llevaba más de 40 años sin hacer deporte y, tal y como ella misma cuenta, durante su primera clase no podía ni siquiera subirse a la barra. “Al principio fue duro, pero fui constante y celebré mis pequeñas victorias”, nos asegura.

Mucha dedicación y esfuerzo han dado como resultado las impresionantes piruetas que podemos contemplar hoy en los muchos vídeos con los que cuenta en su canal de YouTube. Muchos de sus vídeos han conseguido millones de reproducciones en un solo día en esta conocida plataforma.


Hoy, Greta Pontarelli es nada menos que cinco veces campeona mundial de ‘pole dance’ y continúa en el camino de seguir mejorando y aprendiendo. “Recuerdo que cuando subí al avión, camino a Londres para mi primer campeonato del mundo, no paraba de preguntarme si estaba loca. Aun así, lo hice y volví a casa con un título mundial. Esa victoria me ayudó a seguir adelante y convertirme en mi mejor versión”, nos cuenta entusiasmada.

Su mantra: el esfuerzo y la motivación

¿Es muy duro su día a día? Tal y como nos cuenta, Greta entrena dos horas al día, “da igual si el día es muy caluroso o muy frío. Es muy fácil encontrar excusas que te mantengan alejado de tus sueños”, a lo que añade que “también es importante mantener una dieta limpia y equilibrada”.


Su filosofía es la del trabajo y, según ella, además de los beneficios para su cuerpo, el ‘pole dance’, también llamado ‘pole fitness’, le ha ayudado a desarrollar enormemente su plasticidad y elasticidad, así como la capacidad para coreografiar historias significativas e inspiradoras. “Necesitamos desafiarnos a nosotros mismos todos los días. A veces podemos sentir algo de miedo, pero tenemos que seguir adelante y hacerlo de todos modos”, sentencia.

No hemos dudado en preguntarle a Greta si cree que todos los yolds estaríamos capacitados para adentrarnos en una disciplina tan dura con casi 60 años. “Por más que nos parezca sorprendente, el ‘pole dance’ es muy apto para nuestra edad, ya que no ejerce presión en las articulaciones. A partir de los 50 empezamos a perder cartílago y cuesta más hacer determinados deportes, como correr. Pero podemos perfectamente volar con la ayuda de la barra. Hay muchos deportes que podemos comenzar con esta edad, pero es necesario aprender a escuchar al cuerpo y saber lo que le conviene y lo que no”.


Para Greta, una de las mejores cosas que le ha aportado su éxito ha sido el poder dar a conocer su historia e inspirar a otros a no dejar que, ni la edad ni ninguna otra limitación, les impida conseguir sus sueños: “Muchos dicen que a los 40 ó 45 es muy tarde para empezar a aprender algo nuevo. Si por algo soy feliz, es por poder convencer al mundo de que nunca es demasiado tarde para soñar y ser feliz”. 

Greta no quiso despedirse sin dirigir una palabras a todos los yolds: “Encuentra cosas en tu vida que provoquen que tu alma cante y persíguelas con pasión. No te rindas cada vez que te topes con un obstáculo, porque los desafíos se consiguen a base de esfuerzo. Recuerda que tú eres el dueño de tu destino, así que no dejes que la edad sea una limitación a la hora de perseguir tus sueños”.

¡Gracias, Greta!

Escrito por: Carmen Matas

lunes, 30 de julio de 2018

El 'voguing' visto por Teresa Suárez, la fotógrafa española que captura la escena 'ball' en París

La mirada de Teresa Suárez captura este estilo de baile cada vez más relevante, y nos propone un ejercicio de reflexión para enraizarlo en sus orígenes sociales


Cuando Teresa Suárez llegó a París, con la cámara de fotos entre sus manos, no sabía hablar francés con fluidez, y tuvo que abrir mucho los ojos. Observar y escuchar como estrategia de aprendizaje, de aproximación a la realidad extranjera que era, de pronto, su única realidad. Fue con ese espíritu con el que llegó a los escenarios urbanos del movimiento voguing de París, un secreto a voces bajo el callejero de la capital francesa. Mucho más que una tendencia de baile popularizada por Madonna, el voguing es un espacio seguro para identidades queer y expresiones personales, creado y cuidado por la comunidad LGBTQIA. Su vigencia cultural, como apunta Teresa, le ha hecho llegar a todas partes “bares, discotecas, ayuntamientos o incluso el Palacio del Elíseo”, nos cuenta la fotógrafa, aludiendo a la invitación extendida por el presidente francés Emmanuel Macron al productor y DJ Kiddy Smile, uno de los grandes influenciadores de la escena voguing en París. El artista “acudió con una camiseta con el mensaje ‘hijo de inmigrantes, negro y maricón’”, recuerda Teresa, un gesto que enraiza el fenómeno voguing en unos orígenes que se difuminan en su proceso de masificación como tendencia. 

En las fotos capturadas por Suárez hay una voluntad de recuperar el mensaje de orgullo, identidad y libertad localizado en las raíces del estilo de baile.

Sobre la mirada de Teresa Suárez

Un paseo vertical por su perfil de Instagram es un viaje a través del negativo de la realidad que no conoces. Teresa centra su mirada en los olvidados, “no para darles voz”, advierte, “no me gusta esa expresión, se trata más bien de servir como altavoz”. Y ella amplifica ese sonido allá donde puede, a sus 25 años, esta asturiana publica su imágenes con asiduidad en Le Parisien, Público, Píkara Magazine o El Mundo. Su forma de expresarse traduce ya la importancia que el rigor tiene en su trabajo, y el eclecticismo de sus intereses (fútbol, música, ensayo queer, etc.) delata una curiosidad nerviosa que no puede dejarse nada fuera. Pero pese a ello su honestidad la lleva a callarse y escuchar, desaparecer como autora en favor de las historias plasmadas en sus imágenes.


De pequeña quería ser médico y trabajar en Médicos Sin Fronteras, pero como el tiempo le mostró “que no estaba hecha para las ciencias”, transformó el mismo impulso en una vocación por el fotoperiodismo. “Comencé cubriendo las protestas del 15M”, relata Suárez. En París, ciudad en la que vive desde hace cuatro años, comenzó su andadura con À Paris (2014-2017), “pura fotografía callejera centrada en ‘Los Otros’, personas que que rompen con el estereotipo que tenemos del parisino o la parisina pero que son piezas indiscutibles de la identidad de esta ciudad”. Desde 2015 viaja Ucrania para documentar el conflicto. “La guerra en Ucrania es casi un tema invisible en la prensa española”, se lamenta Suárez, pero en su busca del negativo, de las historias menos representadas, ha centrado su trabajo Moja Kraina en cómo la guerra “ha cambiado el rol de las mujeres, cómo les afecta siendo soldados, médicos, paramilitares, voluntarias, civiles, desplazadas…” Todo bajo su propia ética profesional autoimpuesta: “cambiar las cifras de los medios por nombres y apellidos. Es la ética que sigo, ya sea en Avdiivka a siete kilómetros de la línea de frente, que en un reportaje sobre el racismo en París o sobre el fin de la mina en Asturias”.


Paris is Voguing

Queremos conocer el voguing a través de la mirada de alguien que ha aprendido tanto sobre ello en tan poco tiempo como Teresa, y revivir con ella las emociones que despierta y que se hacen casi palpables en la vibración de sus imágenes.

Vogue.es: Desde tu posición como observadora, ¿qué deberíamos, en tu opinión, saber sobre el voguing? 

Teresa Suárez: Es un tema delicado. El voguing ya existía antes de que Madonna pronunciara su famosísimo strike a pose, no debemos olvidar sus origines, un baile creado por personas pertenecientes a comunidades muy estigmatizadas en la sociedad norteamericana (afroamericanos, latinos, homosexuales, trans, seropositivos…) El voguing sigue siendo bailado mayoritariamente por personas racializadas queer que en la mayoría de las ocasiones forman parte de comunidades que continúan siendo estigmatizadas, al menos en Francia, ya sea por la sociedad dominante o por su propia comunidad. La homosexualidad, la feminidad en un hombre, etc. Son cuestiones que siguen sin ser aceptadas en la cultura predominante de la banlieue (los suburbios) es algo que retrata bastante bien Kiddy Smile, productor, dj y una de las figuras más importante del voguing francés, en el videoclip de Teardrops in the box.

El voguing ha evolucionado, aunque siga manteniendo sus bases, y se ha popularizado en los últimos años, es algo que divide un poco a la comunidad por lo que he podido entender. Por una parte es interesante porque es mucho más accesible pero a su vez corre el riesgo de banalizarse. Muchos artistas, al igual que Madonna en su tiempo, incluyen movimientos propios del voguing en sus coreografías, algo que molesta a la comunidad cuando no son bailarines de voguing sino bailarines a los que enseñan algunos movimientos. El voguing es mucho más que un estilo de baile, es un elemento de resistencia, de lucha, un símbolo de la comunidad queer del cual nunca deberían olvidase sus orígenes.


Vogue.es: ¿Qué te llevó a querer retratar este movimiento en París? ¿Cómo accedes a los espacios?

Teresa Suárez: Llevaba varios años queriendo trabajar sobre el voguing. En 2014, antes de irme a París, varios amigos asturianos me hablaron sobre este baile y su importancia en la comunidad queer. Meses más tarde, ya en París, en un curso en la universidad sobre Género, Clase y Raza realicé un ensayo sobre la película Paris is burning desde esta perspectiva. Fue ahí donde empezó todo, la búsqueda de los balls, de las houses… Es difícil conseguir las direcciones si no conoces a nadie que forme parte del ambiente y París no es una ciudad fácil para hacer amigos. Siempre me ha interesado la relación entre cuerpo y el espacio, o cómo el cuerpo puede ser un instrumento de expresión y militancia. Poco a poco, acudiendo a espacios festivos queer como la Shemale o La Wet For me, comencé a ver a personas incluyendo movimientos propios voguing en sus bailes, es gracias a ellos que pude conocer las primeras direcciones y comenzar a trabajar.


Vogue.es: Cómo observadora y documentalista de la escena Voguing parisina, ¿qué sensaciones despierta en ti ser testigo de estos bailes? ¿Cómo describirías lo que te hace sentir?

Es difícil de explicar, es un ambiente muy intenso, cargado de emociones. Cada elemento de un ball es especial: el comentador, los jueces, la música, el tema general, las diferentes categorías, el público... El Dj y el MC son responsables de canalizar toda energía y hacerla llegar tanto a los bailarines como al público. Cada ball es único aunque es verdad que todos ellos tienen algo en común, son espacios protegidos, toda la ball scene es un enorme espacio seguro. Un espacio libre de agresiones, sentirse seguro es fundamental para dar lo mejor de ti mismo. La ballroom es una comunidad muy familiar a la vez que competitiva a raíz del sistema de houses, la gran mayoría tienen su sede en los Estados Unidos (Ninja, Xtravaganza…) pero sus bailarines están repartidos por todo el mundo. A su vez, estas houses estas dirigidas por una mother, este rol es vital, va más allá del liderazgo del grupo. Una “mother” acompaña dentro y fuera del universo ball a sus “children”, es una guía, un apoyo absoluto y esto se siente en el ambiente.

Recuerdo uno de los últimos balls a los que acudí con mi cámara el público estaba a menos de un metro de distancia de los bailarines, muchas veces llegaba a haber contacto físico entre ambas partes, era alucinante, muy especial, los bailarines se nutrían de los gritos del público casi en éxtasis y el público se alimentaba a su vez de los movimientos de los bailarines. Es indescriptible, solo puedo explicarlo a través de las imágenes.


lunes, 23 de julio de 2018

Akram Khan: el maestro que redefinió la danza

El intérprete asombrosamente expresivo, que puede conjurar tanto la quietud como la energía giratoria, está asumiendo su último papel principal en el escenario.


Cuando Mikhail Baryshnikov felicitó a Akram Khan por la belleza de su baile, fue uno de los momentos más orgullosos pero ambivalentes de su carrera. "Misha dijo que realmente admiraba la calidad de mi quietud", recuerda Khan. "Y yo estaba como, estoy muy conmovido por esto, pero ¿qué hay de mis giros?"

Cualquier bailarín puede perder el control al pasar por alto sus habilidades de movimiento, ganadas con esfuerzo, en favor de su habilidad para no hacer prácticamente nada. Sin embargo, cuando recuerdo las tres décadas de la carrera de Khan adulto, son esos momentos cargados de quietud los que recuerdo con gran asombro. Como bailarín, podía acelerar su actuación hasta convertirse en un vórtice de energía giratoria, estampada y estroboscópica; sin embargo, en un instante, también podía cambiar a una quietud tan pura que el mundo parecía contener el aliento.

No hay duda de que su dominio de los extremos dinámicos ha convertido a Khan en uno de los bailarines más apasionantes de su generación. Sin embargo, son esos momentos zen de silencio los que hablan más profundamente del espíritu de sus actuaciones, la habilidad de Khan para comunicar, incluso al público más secular, que su baile es una forma de ritual, en contacto con fuerzas más grandes que él.


Khan absorbió este sentido del ritual a partir de su entrenamiento en kathak, el estilo clásico del Sudeste Asiático que fundamentalmente le ha formado como bailarín. Lo recuerdo en su recital como solista en 2001, Polaroid Feet, que mezclaba los ritmos de tabla con la música de percusión de sus propios y poderosos pies, produciendo una orquesta de sonidos que modulaban desde un estruendoso rap hasta un revoloteo tan delicado como un colibrí. Como cualquier virtuoso del kathak, Khan parecía poseer dos cerebros de baile separados: uno que controlaba la lógica exacta de su juego de pies, uno que permitía a la parte superior de su cuerpo flotar elocuentemente, elegante y libre. A pesar de su complexión relativamente rígida, Khan podía moverse con una ligereza de seda, sus brazos no pesaban, su torso se inclinaba y arqueaba con la elasticidad de una bailarina.

Khan ha seguido siendo fiel a sus raíces de kathak; dice que todavía ve la danza a través de la mirada del kathak. Sin embargo, cuando era niño Michael Jackson era su inspiración, de joven se entrenó en la danza contemporánea occidental, y en su película de 1999 Loose in Flight podemos ver toda la euforia con la que Khan se introducía en un nuevo terreno. Los elementos del kathak académico están presentes en su baile, pero se desmantelan en un lenguaje de gesto urbano corto, agudo y nervioso, y se desequilibran drásticamente al lanzar movimientos de break dance, rolls y caídas.

Con el paso de los años, las colaboraciones con la bailarina Sylvia Guillem y el inconformista del flamenco Israel Galván han aportado otros elementos al juego, y como un bailarín maduro, Khan se ha convertido en un maestro de un alcance asombrosamente expresivo. En su solo autobiográfico Desh (2011) parecía encarnar un libro completo de imágenes, bailando a través del caos de la vida callejera de Bangladesh, a través de conversaciones incómodas con su padre, y de los cuentos tradicionales que trataba de transmitir a su propio niño. En Until the Lions (2016) su interpretación del rey Bheeshma no se parecía a nada de lo que había bailado antes, con toda su característica fluidez de formas forzada en el andar rígido y enfadado de un solitario guerrero asediado. En Xenos Khan interpretará a un tipo de soldado muy diferente: un joven aldeano indio reclutado en la primera guerra mundial, con su mente y cuerpo tratando de dar sentido a su escala de destrucción industrial.


Si Xenos promete darnos una nueva visión de la danza de Khan, también será el último papel principal en el que lo veremos en el escenario. Continuará creando, por supuesto, y sabemos por la Giselle que creó para el English National Ballet, y por su recientemente reformado y reelaborado Kaash, que puede producir cosas maravillosas en cuerpos diferentes al suyo. Sin embargo, ver a Khan bailar su propia coreografía ha sido, para mí, uno de los momentos más destacados de mi vida como crítica. Con un talento sobrenatural, totalmente distinto, Khan se encuentra entre esos artistas de "uno en una generación" que pueden redefinir nuestra idea de lo que es o podría ser el baile.

lunes, 16 de julio de 2018

El ritmo, un elemento esencial del baile

El ritmo es una característica presente en todas las artes. Es uno de los elementos principales del baile. A nivel general, se puede definir como la combinación de sonidos, silencios, pausas, patrones, palabras y/o voces en una expresión artística. Cuando se trata del baile el ritmo se puede definir como la organización en el tiempo de sus movimientos, pasos, gestos y expresiones.

Los diversos matices del ritmo en el baile

El ritmo en el baile se manifiesta de sitintas maneras.

En el baile algunos movimientos toman más tiempo que otros. Algunos movimientos son largos y otros son breves. Algunos pasos son lentos y otros son rápidos. Ciertos movimientos son más acentuados que otros. El ritmo es lo que define estas características en el baile.

El ritmo también define, en parte, el carácter de un baile. Cada ritmo despierta estados de ánimo, emociones y sentimientos específicos. Hay ritmos alegres, tristes, melancólicos, sensuales, románticos.

Los distintos tipos de ritmos que se usan en el baile

Todos los tipos de baile contienen en su composición el elemento del ritmo. Bailes como el flamenco, la salsa, el tango, la rumba y la bachata tienen un ritmo similar a su música correspondiente. En estos bailes los movimentos y pasos siguen el ritmo de la música.

Pero no todos los bailes siguen el ritmo de la música. Un baile o una coreografía tiene su propio ritmo, incluso si se baila en silencio.

En la danza moderna los bailarines y coreógrafos no dependen de un género musical para crear el ritmo de sus bailes.

En estos bailes o coreografías el artista crea ritmos que expresan emociones, estados de ánimo y sentimientos. Estos ritmos se manifiestan mediante la velocidad, las cualidades y la duración de los movmientos, gestos y expresiones.

El aspecto del tempo en el baile

El tempo es un aspecto esencial del ritmo en el baile. Es la velocidad de los movimientos y pasos. “Tempo” es un término de la música clásica. Algunos términos que se usan para describir el tempo en la música también se usan en el baile:

  • Adagio—movimientos lentos y mejestuosos.
  • Moderato—movimientos de velocidad moderada.
  • Allegro—movimentos más rápidos que despiertan alegría
  • Accelerando—movmientos que van aumentando de velocidad.
  • Ritardando—movimientos que van disminuyendo de velocidad

En el ballet muchos movimientos se categorizan de acuerdo a su tempo. Los movimientos lentos y sostenidos se llaman “adage”, mientras que los movimientos rápidos y livianos se llaman “allegro”.

No todos los tipos de bailes usan estos términos clásicos para describir el tempo. En los bailes de salón el tempo se describe como “lento” o “rápido”. Cada baile de salón se baila a una velocidad específica que casi siempre se mide en pulsos por minutos.

El compás dentro del ritmo en el baile

El compás es otro aspecto esencial del ritmo. Describe cómo el ritmo se divide en el tiempo, qué tiempos se enfatizan y qué tiempos no. El compás en el baile se describe de una manera similar al compás en la música.

Un compás es una secuencia en el tiempo. Se divide en unidades. Cada unidad corresponde a un tiempo en la secuencia. Existen compases binarios, ternarios o cuartenarios, o sea de 2, 3 o 4 tiempos.

Para bailar bailes cuyos ritmos dependen completamente de la música, es esencial aprender a entender y seguir el compás.

  • En bailes como la salsa, la rumba flamenca y el bolero predomina el compás cuartenario 4/4 (1,2,3,4).
  • En muchos bailes flamencos predomina el compás ternario 3/4 (1,2,3).
  • En la danza moderna se usan otros tipos de compases irregulares como 5/4 (1,2,3,1,2) ó 7/4 (1,2,3,4,1,2,3)

lunes, 9 de julio de 2018

Los bailes cubanos más populares en el mundo

Los bailes cubanos más populares en el mundo han tenido una gran influencia en los bailes sociales latinos y en los bailes de salón. Casi todos estos bailes se hicieron famosos en la primera mitad del siglo XX. He aquí 7 de los más influyentes.

1. Rumba cubana


La rumba cubana es uno de los géneros y bailes cubanos populares que más influencia ha tenido en el mundo del baile y la música bailable. De la rumba cubana se heredó la clave, el ritmo que hoy en día forma parte de la salsa y de otros bailes.

Considerada la madre de numerosos ritmos y bailes, la rumba cubana es una familia entera de ritmos, bailes y canciones que se originaron en Cuba durante el siglo XIX. Nace de las tradiciones musicales y bailables que los africanos llevaron a Cuba.

La rumba se desarrolló en zonas rurales de Matanzas y en los barrios de la Habana. Por mucho tiempo se mantuvo marginada a estas zonas. Su sensual baile recibió discriminación y rechazo. Era considerado indecente e inmoral. A pesar de esto, la rumba se empezó a aceptar como una expresión cultural del pueblo afrocubano en las décadas de los 30 y 40. Los músicos cubanos empezaron a incluir la rumba en sus repertorios y la llevaron por el mundo en sus espéctaculos. La rumba cubana se convierte entonces en uno de los primeros bailes y géneros afrolatinos que se presenta en los grandes teatros y en el cine.

2. Guaguancó


La influencia del guaguancó en la música latina bailable y enlos bailes latinos es enorme. El guanguacó es realmente un tipo de rumba, el que más popularidad ha tenido fuera de Cuba. Es la rumba de ritmo más rápido.

El baile del guaguancó es un baile de suducción y conquista sexual. El hombre intenta conquistar a la mujer con su sensual baile de movimientos de pelvis. La mujer resiste y rechaza sus avances, pero también hace su baile de seducción de una manera más sutil.

Muchas cualidades del baile de la guaguancó están presentes en bailes latinos de hoy. El movimiento de caderas y pelvis (llamado mocion cubana) al giual que el movimiento de hombros que tanto se usa en la salsa y en algunos bailes rítmicos de salón son herencia del guaguancó.

3. Danzón


El danzón es quizás el primer baile social de pareja de origen latinoamericano que cruza sus fronteras. Nace a finales del siglo XIX en Cuba. Es el resultado de una fusión entre lo europeo y lo africano.

El baile del danzón recibió rechazo y discriminación en sus inicios. Era un baile de pareja que permitía una posición bien cercana entre la mujer y el hombre. Por eso,lo consideraban un baile indecente.

La popularidad del danzón se impuso a pesar de los prejuicios. En las primeras décadas del siglo XX se convirtió en el baile social más popular de Cuba. Su popularidad se extendió a otros países latinoamericanos, especialmente a México.

Hoy en día el danzón es conderado el baile nacional de Cuba. Es un baile muy popular en México, donde tiene su mayor concentración de bailadores y músicos.

4. Son cubano


El son cubano es uno de los géneros musicales y bailes cubanos de mayor influencia en la música y bailes latinos. Del son nace el mambo. El bolero se vuelve música bailable con la influencia del son. También el son es el fundamento básico de la salsa.

A finales del siglo XIX. la fusión de tradiciones musicales africanas de origen Bantú con tradiciones musicales españolas dio origen a un género completamente autóctono de Cuba. Este nuevo género, al que se le llamó son, mezcló los sonidos de los instrumentos de cuerda con los intrumentos de percusión. También incorporó el ritmo de la clave.

A principios del siglo XX, el son era un género marginado a las clases pobres. Solamente lo escuchaban y bailaban las clases trabajadoras y los afrocubanos. Pero esto empezó a cambiar a finales de los aňos 20 con la llegada de la radio. El son se convirtió en la música bailable más popular en Cuba en los 30.

Hoy en día el son es una gran influencia en la mayoría de los géneros de música latina bailable y en los bailes latinos. Su principal influencia se encuentra en la salsa,tanto a nivel musical como a nivel bailable. Del son la salsa hereda muchos de sus pasos y movimientos de baile, el ritmo de la clave y el baile a ritmo sincopado.

5. Bolero


El bolero ocupa un lugar permanente en la cultura hispana como género y baile romántico. No falta en una fiesta latina. En las discotecas de música latina este baile se reserva para el final de la noche. En toda Hispanoamérica el bolero es una tradición asociada al romance y al amor.

El bolero se originó en Cuba en la ciudad de Santiago a finales del siglo XIX. Nació de la tradición de los trovadores, quienes viajaban de lugar en lugar interpretando melodías acompaňados de la guitarra. Alrededor de los aňos 30, el bolero se hace bien popular y viaja fuera de Cuba, conquistando al público hispanoamericano. Echa ríaces en países como Puerto Rico y México.

En esa época el bolero se vuelve música más bailable con la influencia del son cubano. Desde entonces, el bolero se convierte en el género musical bailable más romántico de la cultura hispana.

6. Mambo

El mambo es uno de los primeros bailes cubanos que alcanzó fama mundial a nivel masivo. Revolucionó las pistas de baile durante los aňos 40 y 50, primero en Cuba, luego en países hispanos como México, y más adelante en Estados Unidos.

La fama del mambo introdujo al mundo a otros bailes y ritmos cubanos que antecedían al mambo, como el son y la rumba cubana. Públicos alrededor del mundo empezaron a bailar estos ritmos cubanos en las pistas de baile.

El baile original del mambo se regía por la libre expresión, movimientos acrobáticos y gestos bien expresivos. Nunca antes se había visto esta manera de bailar a nivel popular.

Cuando el mambo llega a Estados Unidos el mundo del Ballroom se encanta con el baile. Sin embargo, los maestros de baile deciden convertir al mambo en un baile más estructurado y accessible para el público. Adaptan el mambo original a las reglas de Ballroom y crean el mambo que se baila hoy en día alrededor del mundo.

7 Chachachá

El chachachá es otro de los bailes cubanos populares que se hizo famoso a nivel mundial en los años 50. Después de la Segunda Guerra Mundial, el chachachá se hizo más popular que el mambo. S esparció por Latinoamérica y Estados Unidos.

El chachachá nace del danzón, y su baile tiene influencias del mambo y la rumba. A principios de los años 50, el compositor y violinista cubano, Enrique Jorrín decidió crear un ritmo que fuera más fácil de bailar que el mambo. Crea un danzón con un sonido más bailable, pero con un ritmo más lento que el mambo al que se le llamó chachachá.

Hoy en día, el chachachá sigue siendo un baile latino apreciado por los amantes de la música latina. A menudo los bailadores de salsa bailan chachachá al ritmo de los viejos chachachá. El chachachá también pertenece al repertorio de Ballroom., y como tal se baila a nivel internacional.

lunes, 2 de julio de 2018

Qué es danza contemporánea

Para definir qué es danza contemporánea tendremos que valernos de algunas ambigüedades: se trata de un género alternativo y diferenciado del ballet o danza clásica. Hablamos de danza contemporánea desde la segunda mitad del siglo XX (concretamente, desde los años 60), pero estas seis décadas han dado cabida a multitud de estilos, técnicas y disciplinas.

De manera amplia, podemos decir que la danza contemporánea busca constantemente la especialidad e innovación; tanto en la forma de los movimientos, como en las historias que quiere contar, en su estilo de música o en la distribución en el espacio. La característica principal es el eclecticismo, además de que cada autor tiene su estilo individual.

Especialidad danza contemporánea, breve historia

Para entender qué es danza contemporánea y de dónde viene, tenemos que remontarnos a los Estados Unidos de finales del siglo XIX. Allí, de la mano de Isadora Duncan, surge la danza libre: se rechazan las formas clásicas del ballet, y se buscan movimientos naturales y sencillos, la improvisación y el contacto con la naturaleza.
 
Isadora Duncan

Gracias a Duncan y Loie Fuller, se impulsa el desarrollo de la danza moderna y se funda la primera escuela nacional: la Denishawn School, cuya dirección artística corre a cargo de Ruth Saint Denis. De allí surge una nueva generación de bailarines, que cambiarán para siempre el rumbo de la historia de la danza. 

Entre ellos, destacan Martha Graham y Doris Humphrey; quienes sentaron las bases de lo que hoy consideramos que es danza contemporánea. Ambas buscaban un lenguaje nuevo acorde a todos los cambios (sociales, políticos, históricos…), que estaban teniendo lugar a principios del siglo XX; y ambas coincidieron en que las técnicas del ballet no les ayudaban a expresar las formas nuevas que querían desarrollar. El principio de la técnica Graham es el binomio contracción-relajación; y en la técnica de Humphrey, el fall and recovery.


Los conceptos de la danza moderna americana llegaron a Europa a través de Francia. Nureyev, el director artístico de la ópera de París (y bailarín clásico por excelencia), comienza a organizar talleres de danza moderna para sus bailarines con Carolyn Carlson y Alvin Nikolais, entre otros.

La coreógrafa norteamericana Carolyn Carlson
Carlson introduce un mundo nuevo y descubre nuevas posibilidades a los franceses, que añadieron un toque de intelectualidad a las enseñanzas americanas. Así surge la nouvelle danse francesa, que buscaba estimular el pensamiento, proponer una reflexión mediante la danza. Maguy Marin y Dominique Bagouet son los principales impulsores de este movimiento.

La investigación de la expresión del cuerpo comenzó a extenderse por Europa. Rudolf Laban estableció su sistema de notación matemática del movimiento, que dio herramientas a Kurt Jooss, considerado fundador de la especialidad danza-teatro. Esta corriente, sumada a las teorías expresionistas alemanas, fue desarrollada por Mary Wigman.

La danza-teatro llega a su apogeo con Pina Bausch, una de las creadoras más importantes de finales del siglo XX y que ha influido en la mayoría de las producciones de danza actuales. Pina experimenta con el movimiento de manera más radical que sus predecesores. En sus propias palabras: “No me interesa cómo se mueve la gente, sino lo que les mueve”.


En la década de los 60 surgió el postmodernismo (que no hace referencia al movimiento modernista sino a la danza moderna). Entre sus figuras, cobra especial importancia el trabajo del coreógrafo Merce Cunnigham, que cuestionó incluso el rol de coreógrafo y su control sobre la obra acabada. Con la llegada del postmodernismo, la experimentación se vuelve radical en todas las artes, con el lema “anything goes“ (todo vale).

Estos principios postmodernistas contribuyen a la explosión de una nueva corriente de danza en los Países Bajos, la escuela holandesa, que culmina con la creación del Nederlands Dans Theatre. Su director, Hans Van Manen, creó los primeros pasos a dos para bailarines masculinos, cuestionando así el género y otras formas establecidas del ballet clásico. Van Manen y Jirí Kylián encabezaron la nueva danza holandesa, incorporando en sus coreografías elementos de la danza moderna y clásica.

Anne Teresa de Keersmaker es otra figura primordial para entender qué es la danza contemporánea. Alumna de Mudra (la escuela fundada por Maurice Béjart), Anne pensaba que sí se pueden crear coreógrafos, si se les dan las herramientas adecuadas. Es por ello que funda en Bélgica la escuela P.A.R.T.S. que aceptaba no solo a alumnos provenientes del mundo de la danza, sino también a psicólogos, actores… Sus alumnos crearon un lenguaje nuevo, no contaminado, que reactivó el panorama de la danza europea.

De igual forma, el teatro londinense Sadler’s Wells sirvió para impulsar la danza contemporánea en el Reino Unido. En 1998 se convirtió en un centro dedicado a la danza, que ofrece residencias artísticas para quienes tienen un proyecto coreográfico, además de trabajar para incentivar la danza entre la gente joven y el interés de las instituciones. En sus escenarios aparecen con frecuencia artistas como Akram Khan, Matthew Bourne o DV8.


La danza contemporánea en España

En España la danza contemporánea tuvo un desarrollo tardío, debido en parte a la Guerra Civil. Durante los 40 años de la dictadura franquista España estuvo aislada. Mientras, en Estados Unidos triunfaban Martha Graham y Merce Cunnigham, y en Alemania se desarrollaban las teorías expresionistas.

Con la muerte de Franco llegaron el cambio y la modernidad. Entre otros, son nombres imprescindibles de la danza contemporánea en España Sol Picó, Marina Mascarell, Marcos Morau (La Veronal), La Ribot, la compañía de danza de Carmen Werner, Daniel Abreu, Teresa Nieto o Sharon Fridman.


Sería imposible nombrarlos a todos, pero sí podemos decirte dónde está la creación coreográfica del presente y del futuro.

Cómo distinguir qué es danza contemporánea

Si la danza contemporánea integra multitud de técnicas, entonces, ¿cómo distingo un espectáculo? Te vamos a dar algunas pistas.

Si el espectáculo es de ballet clásico, las historias y las coreografías están establecidas, así como el vestuario. Las chicas llevan tutú y los hombres medias; ellas bailan en puntas y en ocasiones ellos las sujetan en brazos mientras hacen piruetas. La danza contemporánea, por su parte, no tiene por qué tener una historia, puede intentar expresar un concepto, un sentimiento, o simplemente investigar el movimiento, para huir de lo conocido. Mientras que el ballet clásico se asocia con la estilización y lo apolíneo, la danza contemporánea estaría relacionada con el caos y lo dionisíaco. Otra pequeña pista: a menudo en danza contemporánea los bailarines van descalzos.

Por ejemplo: El lago de los cisnes es un ballet clásico, en este caso interpretado por el Ballet Nacional de Cuba, a partir de la coreografía de Marius Petipa y Lev Ivánov con música de Tchaikovski.


Y en 1995, el coreógrafo británico Matthew Bourne estrenó su versión, con la misma música y trama, pero con danza contemporánea. ¿Una curiosidad? Esta es la pieza que se ve al final de Billy Elliot.


Si el espectáculo es de danza neoclásica, también verás pasos de ballet y puntas, pero la escenografía ya no es tan evidente, el vestuario tampoco está codificado, y los movimientos son mucho menos rígidos. Como su propio nombre indica, la danza neoclásica reinventa el ballet clásico.


¿Por qué no es danza contemporánea, entonces? En danza contemporánea el movimiento surge desde dentro, es mucho más visceral, y necesita fluir libremente… Para contar la misma historia de Romeo y Julieta, podríamos utilizar por ejemplo el breakdance!
 
‘Romeo y Julieta’ en la versión de Kingwings y el Ballet de Oslo.

Parece más fácil saber qué es danza contemporánea cuando lo comparamos con la especialidad danza española o la especialidad flamenco, ¿verdad? Si bailan siguiendo un compás y con taconeos, no es danza contemporánea… 

Pero ¿y si la música es el propio cuerpo del bailaor? En la danza contemporánea, el uso de la música es opcional. Así que en este caso, hablaríamos de flamenco contemporáneo.


Como decíamos, es difícil definir qué es danza contemporánea ya que sus técnicas y coreografías están en constante evolución. Pero podemos darte un consejo: la mejor forma de convertirte en un experto, pasa por ser un ávido espectador. 

Fotos: Jaime Villanueva / Dominio público / Caroline Bayet / Erik Berg

lunes, 25 de junio de 2018

9 artistas de la bachata para mover tus caderas con swing

La bachata ha llegado a nuestros oídos y lo ha hecho para quedarse. Uno de los ritmos latinos que más suenan en el momento y que han despojado, momentáneamente, a los artistas más conocidos del reggaeton con su swing. Si te gusta la música latina y eres uno de los que ama este género, entonces aquí te recomendamos 9 artistas de los más bachateros para que puedas mover tus caderas con sus ritmos.


#9 Xtreme 

No es precisamente latino, pero su música suena muy bien como para darle una oportunidad. Este es un grupo que nace en norteamérica, pero que ha llegado gracias a su talento a destacarse como uno de los más conocidos del género.

#8 Maite Perroni

La actriz y empresaria mexicana, también tiene su faceta musical. Si bien sus principales trabajos no pertenecen a este ritmo, sí tiene algunos títulos, como Tu y yo, que valen la pena ser mencionados. Una figura que cada vez gana más popularidad en su país y también en la región.

#7 Zacarias Ferreira 

 Nacido en República Dominicana, él también conforma otro de los buenos nombres que han llevado adelante la bachata como ritmo latino. Uno de los cantantes que tuvo su éxito luego de los 90 y desde entonces no ha parado.

#6 Hector Acosta 

También conocido bajo el seudónimo de "Tortito", este artista es otro de los mayores exponentes de la bachata. Si bien su música no se basa únicamente en este ritmo, puesto que también tiene referencias de merengue y boleros, sus mejores trabajos se destacan por estar suscritos dentro de este género.

#5 Carlos y Alejandra

No son muchas las personas que conocen este dúo, a decir verdad son más famosos en regiones cercana a su país que en el resto del continente. Si no has escuchado ninguna de sus canciones deberías hacerlo, una tradicional bachata con dos voces únicas que suenan muy bien.

#4 Juan Luis Guerra 

Este artista dominicano es otro de lo que lleva el ritmo en la sangre y lo transporta a todos los rincones a donde va con su carisma y talento. Gracias a él, y a algunas de sus canciones más famosas, este género latino consiguió una gran notoriedad a nivel internacional.

#3 Anthony Santos 

También de origen dominicano, es otro de los que ha llevado adelante este ritmo, destacándose, principalmente, por haber incluido letras románticas en el género, abordando el amor y desamor. Si quieres conocer sus mejores canciones solo tienes que escuchar Corazón Bonito, Soñé con ella y otras como Olvidarme de ti.


#2 Prince Royce 

Quizás recuerden su rostro por ser uno de los jurados de un concurso televisivo destinado para niños. Un joven de tan solo 25 años que ha logrado con su simpatía conquistar a todas las mujeres e imponer su estilo. Una bachata que se aleja de la tradicional para mezclarse con el pop y que logra un muy buen resultado.

#1 Romeo Santos 

¿Dudaban en que aparecería este nombre? Por supuesto que sí iba a estar, dejarlo de lado sería un atrevimiento si hablamos de bachata. Uno de los más reconocidos artistas actualmente que nos hace suspirar con su voz y su música, liderando la mayoría de las radios con su trabajo.

¿Qué otro gran artista de la bachata agregarías a nuestra lista?

Autora: Valentina Ramallo