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lunes, 10 de mayo de 2021

10 curiosidades sobre la danza que no sabías

 

10 curiosidades sobre la danza que no sabías | Tienda de Danza

Existe una especie de hechizo que inunda la sala de un teatro cuando hay una función de ballet o cualquier tipo de danza. La próxima vez que tengas el placer de asistir a una función, toma un par de segundos para ver las caras del público asistente.

Lo que encontrarás es una cantidad de rostros en un estado de éxtasis, contemplando a los bailarines sin siquiera atreverse a pestañear.

Como especie, aprendimos a expresarnos con nuestros cuerpos antes que con nuestras cuerdas vocales. Por miles de años, la danza fue nuestra forma de expresión de sentimientos negativos y positivos. Esos recuerdos han quedado en nuestro cerebro reptiliano, la parte primitiva del cerebro que ha permanecido inmóvil por cientos de miles de años.

Es por ello que la danza y la música son las expresiones artísticas que más alegran al espíritu, pues su comprensión no obedece a idiomas, culturas o edades.


La danza en 10 pasos

A pesar que la danza es una de las expresiones artísticas más antiguas de la humanidad, aún existen muchas curiosidades que permanecen ocultas para muchas personas.

1. Es genética

10 curiosidades sobre la danza que no sabías | Tienda de Danza

El planeta tierra tiene 7.000 millones de personas. No existe un sólo ser humano en la faz de la tierra que no tenga la capacidad de bailar.

Incluso, según un estudio de la Universitat Autónoma de Barcelona, personas con serias discapacidades intelectuales y/o físicas, han experimentado reacciones a nivel cerebral, al observar a bailarines ejecutando una danza.

La capacidad de bailar y reaccionar ante la danza, se encuentra en nuestro cerebro primitivo y estimula el cerebro límbico, el encargado de las emociones.

2. Puede sanar

La danza se ha aplicado con éxito como tratamiento terapéutico para pacientes con lesiones medulares posteriores a eventos cerebrovasculares, traumatismos, ICTUS y otras afecciones.

El éxito de la danza como parte del tratamiento de rehabilitación física, consiste en la combinación de dos elementos importantes: la motivación e involucración de los grupos musculoesqueléticos del paciente.

3. Involucra cuerpo y mente

La práctica de la danza, estimula de igual manera a mente y cuerpo. El esfuerzo que realiza el cerebro en seguir el compás de la música, en coordinación con el cuerpo y el equilibrio, estimula partes del cerebro como el hipocampo, la corteza premotora y el lóbulo frontal.

4. Es antiaging

La danza contribuye directamente en la producción de antioxidantes cerebrales, mantiene estimulada la corteza cerebral y los dos hemisferios cerebrales. Sin contar con la estimulación positiva que genera el movimiento en la masa muscular y esquelética.

5. Mejor que el crossfit

10 curiosidades sobre la danza que no sabías | Tienda de Danza

Durante 1 hora de baile se pueden quemar entre 200 y 600 kilocalorías. Esto supone un gasto superior al mismo tiempo en cualquier otra actividad física como el crossfit, la bicicleta o incluso el running.

¡Además que es mucho más divertido!

6. Es para todos

No hay límites físicos, mentales, raciales, sexuales, etarios o de cualquier otra naturaleza que impida bailar.

¡Cualquiera puede bailar! Desde un lento vals a una super movida salsa, todos los ritmos tienen beneficios y son igual de divertidos.

7. Solo para humanos

Los seres humanos, somos los únicos seres vivos en la naturaleza que podemos compaginar el ritmo de la música y asociarlo a un movimiento voluntario acompasado. 

A pesar que hemos antropomorfizado movimientos animales como danza, en realidad, el cerebro humano es el único bendecido con esta gran capacidad. 

8. En monos es mejor

Los monos de baile han probado ser la mejor vestimenta para practicar la danza. Son elásticos y ayudan a la transpiración cutánea. Es la ropa ideal para la práctica diaria y los ensayos. 

9. Un antidepresivo natural

La danza estimula la producción de neurotransmisores como la serotonina, norepinefrina y dopamina. Estos neurotransmisores bloquean la acción del cortisol y otros químicos que están asociados con estados depresivos. 

10. Es gratis y es universal

10 curiosidades sobre la danza que no sabías | Tienda de Danza

No necesitas nada para bailar, ni siquiera música. Dos palmas son suficientes para producir los beats necesarios para que tu cuerpo sienta la necesidad de moverse al compás.

No se necesita ser un bailarín para bailar, de hecho, no se necesita ni siquiera hacerlo bien. Los beneficios para la salud de cuerpo y espíritu no necesitan de la ejecución de una coreografía perfecta, solo que el cuerpo se mueva y que el espíritu se alegre. 


La danza es un bálsamo para el alma, panacea del cuerpo y el esperanto: el lenguaje universal. 

Donde sea que podamos mover nuestro cuerpo y dejarnos seducir por el ritmo de nuestra música preferida, debemos hacerlo. Hacerlo como preparación para un duro día cada mañana, es una excelente manera de comenzar el día.

Como liberador del estrés del trabajo cada noche, es la mejor manera de eliminar las cargas emocionales y físicas antes de dormir. Como sea, donde sea y con quien sea, ponte la ropa de baile y… ¡A bailar!

Fuente: https://danzaidashop.com/

https://www.escuelaflow.es/ 

lunes, 1 de marzo de 2021

La danza: el lenguaje del cuerpo

 

La danza ha pasado a formar parte del grupo de las artes creativas en psicoterapia. Se aprovecha de nuestra disposición para el movimiento, facilitando de esta forma una vía para la expresión de emociones y sensaciones que por otros senderos no son capaces de materializarse -en el mundo consciente, de una forma que las podamos comprender-.

La vida es movimiento, desde el ciclo vital de la naturaleza hasta las mareas del mar. Movernos conecta nuestra relación con la vida. Cuando nos movemos (actuamos), creamos un puente entre lo que pasa por dentro y lo que mostramos al mundo, dando forma a una danza que revela más sobre nosotros mismos de lo que creemos.

Los rituales de danza han conformado el núcleo donde se centra la vida comunitaria para miles de personas desde la antigüedad. La danza ha marcado las principales experiencias de vida, los ciclos vitales, los ritos de paso e incluso los actos de guerra.

Pensemos que durante el siglo XX, los conceptos de movimiento y la danza se han desarrollado como especialidad en el campo de la psicología y la neurociencia está aportando muchos datos sobre cómo se relacionan el cerebro y la danza. Cuando una persona baila, varias entidades psicológicas emergen: su guion de vida, la forma en que conecta con el mundo y hasta sus principales áreas de problemas.

Mujer bailando

La danza es un medio para volver a conectar mente y cuerpo

Expresarse a través de la danza es beneficioso para la mente y para el cuerpo. El solo hecho de bailar produce endorfinas, que además de hacernos sentir bien, ayudan a la concentración y mejoran la calidad del sueño. Aportan energía de afrontar desafíos mentales y emocionales.

Los complementos terapeúticos que se basan en la danza forman parte de la psicoterapia transpersonal. Una disciplina de la psicología que emergió de la psicología humanista centrada en la conexión cuerpo-mente-emoción. A pesar de no estar reconocida por muchos como una corriente válida dentro de lo que podríamos llamar psicología científica, se utiliza ampliamente por en el marco de una terapia como un complemento que potencie los efectos de la misma.

Algunas escuelas de pensamiento añadirían que la danza muestra el contenido del inconsciente: fuerzas que motivarían muchos de nuestros impulsos. Por otro lado, el contenido de este inconsciente también se vertería en nuestro diálogo interno, ya fuese para bien o para mal.

La neurociencia de la danza

Los últimos estudios en neurociencia en relación con la danza nos están ayudando a comprender por qué bailamos y cómo el baile puede influir sobre nuestro Sistema Nervioso. Así, una de las principales conclusiones de la investigación llevada a cabo por la Dra. Hanna Poikonen, en la Universidad de Helsinki sobre la sincronización de bailarines, es que los bailarines expertos presentan una sincronización de ondas theta muy significativa. Estas ondas cerebrales están vinculadas a su vez a la sincronización de áreas cerebrales profundas.

Por otros estudios anteriores sabemos que la estimulación magnética transcraneal sobre el vermis cerebeloso (que conecta los hemisferios izquierdo y derecho del cerebelo) aumenta también la sincronización de ondas theta.

¿Qué es la “terapia de baile”?

La terapia de baile o movimiento es el uso psicoterapéutico de la danza y el movimiento como apoyo a las funciones intelectuales, emocionales y motoras del cuerpo. Es una forma de terapia expresiva que trabaja sobre la asociación entre el movimiento y la emoción.

De esta manera, el terapeuta utiliza la danza para ayudar a su cliente a conseguir una integración cognitiva, emocional, física e incluso social. Los beneficios comprobados son muchos. La reducción del estrés, un mejor manejo de los estados de ánimo o la mejora de la autoestima son algunos de ellos.

La terapia de danza es diferente al baile regular

La danza realizada en terapia es mucho más que un simple ejercicio. Los movimientos y la fluidez se interpretan como un lenguaje. Los movimientos comunican sentimientos y el terapeuta evalúa el lenguaje corporal, las expresiones emocionales y en general los comportamientos no verbales.

Algunas de las intervenciones en la terapia de baile son la de emparejar el baile con alguien más y hacer de eco para los movimientos de otra persona a modo de espejo. También se utilizan metáforas de movimiento para expresar un desafío o un logro.

Durante el proceso de terapia de danza hay importantes habilidades que se pueden desarrollar. La confianza en la capacidad de estar presente de manera empática o la habilidad de proporcionar respuestas de manera auténtica y sincera.

Mujeres bailando

Hablar a través del cuerpo

Nuestros sentimientos y experiencias de vida viven dentro de nuestro cuerpo y pueden haber quedado atrapados en él. El cuerpo puede tener las claves para desbloquear nudos emocionales a niveles profundos. Podemos entenderlo como un proceso que habla a través del cuerpo, que es muy diferente a hablar solo a través de la cabeza.

No hace falta ser un bailarín profesional para beneficiarse de este tipo de terapias, de hecho no han sido diseñadas pensando en ellos. En definitiva, la danza se nos ha desvelado como una forma de expresión de emociones y sensaciones que no encuentran un espacio de expresión en otras versiones o lugares.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/

https://www.escuelaflow.es/ 

lunes, 11 de enero de 2021

¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando bailamos o escuchamos música?

 

Aprender a bailar cualquier estilo no sólo es bueno para nuestro cuerpo, sino también para el cerebro. Así como lo estás leyendo. Los movimientos que se requieren para las coreografías permiten que los músculos generales se impliquen, incluyendo los del lóbulo frontal. Pero atención que lo mismo ocurre cuando se nos da por bailar frente al espejo o cuando estamos solos en casa y en la radio pasan ese tema que tanto nos gusta.

En nuestro cerebro muchos son los acontecimientos que ocurren mientras estamos bailando. Por ejemplo, se evalúan señales de ubicación en el espacio, se deciden qué músculos estirar y cuáles contraer, se mantiene el equilibrio, se perfeccionan los movimientos, etc.

No hay dudas que bailar es bueno para la salud, seguramente eso lo sabías o lo habías leído antes. Pero se ha comprobado que contonearte al escuchar cierto tipo de música es la terapia perfecta para huir de la depresión, la tristeza y el estrés. Pero además, sirve para mejorar la capacidad pulmonar y cardíaca, bajar de peso y quitarnos la vergüenza.

Los científicos de la Escuela de Medicina de Nueva York dicen que bailar es la actividad más efectiva para evitar el envejecimiento del cerebro. Está incluida dentro del grupo de tareas que no podemos dejar de realizar, tales como resolver crucigramas, hacer sudoki o leer. Si aún no practicas nada de ello, no tardes más ya que los doctores dicen que cuánto antes lo hagas, más estimularás los dos hemisferios cerebrales y conservarás tu lucidez.

La gerontología durante años ha tratado de identificar cuáles son las acciones que permiten a las personas no padecer problemas de la ancianidad. Entre las conclusiones a las que llegaron, se encuentran el hecho de bailar asiduamente, sea de manera profesional o casera. La danza o el baile exigen creatividad para realizar cada paso, produciendo reestructuraciones en las estructuras neuronales. Entonces, se recomienda bailar 20 minutos por día cada mañana para llenarse de energía y afrontar la jornada con una gran sonrisa, dejando de lado los problemas.

Los movimientos que se realizan al bailar nos ayudan a liberarnos de las contracturas musculares y dejar de tener la postura erguida. Además, oxigena la sangre, nos ejercitamos y nos divertimos. Como si todo esto fuera poco, bailar mejora la flexibilidad y evita el dolor en las extremidades, así como también disminuye los niveles de colesterol y fortalece las actividades pulmonar y cardíaca.

El estilo de música tiene mucho que ver

Además de los beneficios detallados por bailar, se sabe también que cada subgénero de música tiene una relación diferente en el cerebro de quiénes la escuchan.

El Hard Rock permite quitar la angustia y el dolor, que olvidemos los problemas, mejoremos los ánimos, reduzcamos el estrés y “seguir adelante”.

La música clásica hace que las personas estén más tranquilas y concentradas (una terapia muy interesante consiste en que las mujeres embarazadas escuchen Mozart o Vivaldi para que su bebé sea más calmado al nacer). Además fomenta hábitos de aprendizaje, nos hace más inteligentes y razonables.

La música romántica estimula la hormona “del amor”, conocida científicamente como oxitocina. Abre los sentimientos y la excitación, permite que una persona se sienta más confiada de si misma al tener una cita.

El “Metal” aumenta la producción de las hormonas calmantes y estimulantes de una manera especial, ya que el cerebro recibe como si fuera una “explosión de energía” y al terminar de escuchar esos compuestos se disuelven y nos permiten sentirnos más reflexivos o nostálgicos.

El Hip Hop y la música electrónica tienen efectos similares en el cuerpo, ya que estimulan la producción de hormonas “energéticas”, hacer actividad constante, ejercitar, moverse más rápidamente, etc.

La música Disco y la Pop fomentan la alegría y el gozo, nos permiten perder los miedos, tomar coraje para hacer lo que queramos, disfrutar del momento y no sentir vergüenza.

Por último, el jazz y el blues son sinónimo de liberación espiritual, pero a través de la tristeza y la angustia. Igualmente tienen buenos efectos ya que agudiza los sentidos, permite la seducción, tranquiliza la mente, libera las tensiones, fomenta la sinceridad y la serenidad.

Así que ya lo sabes, para cada sensación, una canción. Y para entrenar el cerebro, un poco de baile.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/

https://www.escuelaflow.es/ 

lunes, 28 de septiembre de 2020

Danza urbana: Tendencias 2020

La danza urbana tiene su origen en la cultura del Hip Hop; con su música, que acaba provocando, casi al unísono, la aparición de un nuevo nuevo ritmo o danza que recibe el mismo nombre. Pero esto sólo es la punta del iceberg, ya que, año tras año surgen nuevas ramas o sub-estilos que reciben denominación propia, con el hilo conductor del Hip Hop, pero con influencias musicales de todo tipo y características diferenciales. Para entender ciertos movimientos o nuevos sub-estilos de la danza urbana, vamos a intentar ver cual es su origen y qué otros subestilos están muy extendidos a día de hoy.

¿Qué es la danza urbana?

El hip hop, como corriente cultural, abarca diversas áreas. Una de las cosas que distingue la «Urban Dance» de otros estilos es el importante papel que juega la improvisación en su práctica. Hay algo muy a tener en cuenta a colación de esto, y es el auge de concursos de baile «FreeStyle» o de estilo libre (sobretodo en Estados Unidos), que han empujado, aún más si cabe, este estilo de ágil improvisación.

Además, el Hip Hop puede utilizarse como una «puesta a punto» física o también como un simple pasatiempo. Pero para aquellas personas que desean dar un paso más en este mundo, hay otro camino: la danza urbana es una tendencia profesional y competitiva; hay muchos profesionales que hoy día se ganan la vida con el hip hop, ya sea como profesores, coreógrafos o bailarines de grandes espectáculos.

Sin duda, la danza urbana ha desatado todo un movimiento cultural que ha suscitado un gran interés a muchísima gente y que hacen de este estilo una forma de vida.

Los 2 sub-estilos del Hip Hop

Los dos sub-estilos o grandes grupos del Hip Hop son: la vieja escuela u «old school» (que abarca los principales estilos) y la nueva escuela, o estilos derivados. Como en toda corriente cultural, hay personas que se sienten más cómodas con aquello conocido, con los orígenes del movimiento o con lo que controlan y sin embargo hay otra parte importante que van al día, a la novedad, que les gusta experimentar nuevos estilos de baile. Para todos ellos, incluso para los amantes de todo o incluso de nada, hay hueco.

Estilos Vieja Escuela (Old School) en 2020

Hay algo que debes entender. Aunque hayan incipientes modas o grandes movimientos virales, la danza urbana, en cualquiera de sus estilo, siempre es tendencia. Y aunque luego vayamos a mostrarte esos nuevos sub-estilos urbanos, no pienses que la vieja escuela es equivalente a bailes desfasados.

  • Break Dance o Breaking: Este estilo de baile aúna 3 elementos casi indivisibles: gimnasia, acrobacia y ritmo. Para practicarlo con cierta solvencia se necesita una buena forma física, aunque su práctica (no siendo la más óptima) también puede llevarte a un estado físico más que aceptable. Este estilo evolucionó como una respuesta del cuerpo al beatboxing, y a día de hoy sigue siendo reconocido, practicado y muy extendido en la danza urbana.
  • Locking: El origen de este nombre se basa en el término «lock» o bloqueo y resulta ser un estilo muy similar al popping. Cabe destacar los movimientos rápidos y bruscos de toda extremidad. También se implementan ciertos actividades de interpretación, mimo y alguna acrobacia.
  • Popping: Original de Fresno (California), este estilo de danza urbana se caracteriza por sus movimientos robóticos y de contracción de músculos. Es muy importante practicarlo con la música idonea, que se adapte a los movimientos del cuerpo, que en esencia suele ser música fun, house y electro.

 

Estilos de Nueva Escuela en 2020

Estos estilos responden a las últimas tendencias musicales, capaces de incorporar cualquier estilo de baile con gestos y actitudes inspiradas en ciertos contextos sociales o culturales.

  • New Jack Swing: Es un género musical que fusiona soul y hip hop, en bases rítmicas y de rap. También conocido como Swing Beat, este estilo acercó al gran público los sonidos del Hip Hop actual y del R&B.
    Con él, nacen infinidad de pasos, altamente explotados en muchas discotecas del que destaca el conocidísimo Hype, otro subestilo del Hip Hop.
  • Krumping: Con origen en California y caracterizado por su libertad de movimiento, su expresividad y gran intensidad (movimientos fuertes y exagerados); este estilo es carne de competición, ya que resulta uno de los estilos más visuales.
  • New Style: Se caracteriza por la combinación de estilos principales como jazz, africano o indio y cualquier otro estilo de baile. En sus inicio, allá por los años 90, suscitó buen interés por parte de todo tipo de medios de comunicación. En este estilo, «las impros» quedan en un segundo plano y predominan secuencias sincronizadas y coreografiadas.

 

Estilos Top Tendencias de 2020

Estamos acercándonos peligrosamente a mitad de año y ya empezamos a ver o a constatar esas tendencias que se vienen consolidando desde el año anterior y otras que han acabado por explotar este mismo año. Aunque hay tantos estilos como tendencias, vamos a mostrarte cuatro de los más destacados:

  • Dancehall: Su popularidad gracias, en parte, a cierta cotidianidad en la expresión de sus movimientos. Es un tipo de baile idealmente acompañado por música jamaicana; se trata de una versión de reggae.
  • Twerking: ¿Dejará algún día de estar de moda? Está claro que es un baile, que a golpe de pelvis, ha llegado para quedarse. Debido a su carácter sensual, que muchos consideran impropio, tiene tantos seguidores como detractores, pero lo cierto es, que año tras año, no deja de ganar terreno.
  • Passinho: Catalogado por mucho como un híbrido del breakdance, pop y funk, el passinho es un estilo de baile enérgico que se extendió, en gran medida, gracias a las redes sociales. La particularidad recae en su origen: nada más y nada menos que las favelas de Brasil.
  • Shuffle: Posiblemente la sensación del momento, la tendencia más creciente a nivel mundial de la danza urbana. Un estilo que cuida la selección de sus canciones, de contagiosa buena energía y diversión máxima y que se apoya en una gran coordinación y rapidez de pìes.

¿Conocías todos estos subestilos de danza urbana? ¡Ya no hay excusas, elige tu estilo y ponte a bailar!


https://www.escuelaflow.es/clases

lunes, 19 de noviembre de 2018

4 técnicas de danza moderna fundamentales

Las técnicas de danza moderna fundamentales ayudan a desarrollar una gran variedad de destrezas. Estos métodos de entrenamiento son excelentes, no solamente para los bailarines modernos, sino tambén para las personas que bailan cualquier tipo de baile. La Técnica Duncan, la Técnica Graham, la Técnica Hawkins y la Técnica Limón son cuatro de las principales técnicas que ofrece el mundo de este arte.

01. Técnica Duncan


Si te apasiona la danza libre y quieres bailar con una gracia natural, la técnica Duncan es una buena alternativa para ti. Esta técnica de danza, que inventó la precursora de la danza moderna, Isadora Duncan, se enfoca en liberar la expresión orgánica del cuerpo.

Duncan enfatiza la fluidez de los movimientos libres, la musicalidad, los movimientos de la naturaleza y las formas inspiradas en el arte clásico griego. Su técnica ayuda a eliminar los hábitos que obstruyen una expresión pura y limpia en la danza.

La Técnica Duncan es muy femenina, pero los hombres también se pueden beneficiar de sus clases. No exige que tengas un cuerpo ni una fuerza física específica. Tampoco necesitas experiencia previa de baile para empezar a tomar clases de la Técnica Duncan.

02. Técnica Graham


Si tu principal interés al bailar es expresar emociones fuertes, la Técnica Graham debe formar parte de tu entrenamiento. Bailes o no bailes danza moderna, la técnica Graham ayuda a mejorar tu capacidad de expresar todo el abanico de las emociones humanas en una danza.

Los principios básicos de la técnica Graham son la contracción y la relajación o “release”. Esta técnica desarrolla la capacidad expresiva e interpretativa del torso mediante estos principios. Graham también enfatiza la coordinación de la respiración en cada movimiento, el trabajo en el suelo, la pelvis como lugar de inicio, y los movimientos en forma de espiral.

La Técnica Graham se enseña a todos los niveles, desde principiante hasta avanzado. Tiene ejercicios y movimientos codificados para cada nivel de aprendizaje.

La Técnica Graham fue inventada por la gran bailarina de la danza moderna, Martha Graham. Es una técnica esencial para toda persona que quiera aprender los fundamentos básicos de la danza moderna.

03. Técnica de Hawkins


Si quieres aprender a bailar libre de tensiones innecesarias con el menor esfuerzo posible, la Técnica Hawkins es una de las mejores alternativas de entrenamiento para ti. Con la Técnica Hawkins puedes aprender a mover cada parte de tu cuerpo usando el mínimo de esfuerzo muscular.

El gran bailarín de danza moderna, Erick Hawkins, desarrolló esta técnica con la intención de dar al bailarín un entrenamiento que no causara lesiones. Para lograr esto, Hawkins incorporó en su técnica conocimientos de la ciencia—como la kinesiología—y disciplinas espirituales del oriente.

El principio central de la Técnica Hawkins es el uso de movimentos fluidos y libres que se inician desde el centro de gravedad del cuerpo. La técnica se enfoca en generar movimientos que sigan los principios anatómicos de la postura y la alineación corporal.

Hawkins creía que la danza era una expresión de la integración del cuerpo, la mente y el alma. Su técnica ayuda precisamente a desarrollar esa integración.

04. Técnica Limón


¿Te gustaría bailar usando la capacidad expresiva de tu cuerpo al máximo de una manera orgánica? La Técnica Limón ayuda a descubrir, explorar y desarrollar al cuerpo entero como un instrumento de expresión.

Limón se enfoca en descubrir los movimientos más orgánicos del cuerpo. Explora la relación del peso del cuerpo con la fuerza de gravedad. En esta técnica los principios de la caída, la recuperación del equilibrio y el rebote se exploran en sus ritmos más naturales. 

La Técnica Limón crea una conciencia extraordianria acerca de la importancia de la respiración en la danza. Ayuda a entender cómo la respiración prepara para iniciar un movimiento, cómo la respiración afecta cada movimiento y cómo la respiración genera fluidez en la danza.

Limón pensaba que el torso era una parte poderosa del cuerpo para expresar emociones. Su técnica ayuda a desarrollar una capacidad expresiva del torso impresionante.

A pesar de que Limón era un bailarín de danza moderna, su técnica es excelente para mejorar las destrazas de baile en cualquier tipo de baile.

lunes, 30 de julio de 2018

El 'voguing' visto por Teresa Suárez, la fotógrafa española que captura la escena 'ball' en París

La mirada de Teresa Suárez captura este estilo de baile cada vez más relevante, y nos propone un ejercicio de reflexión para enraizarlo en sus orígenes sociales


Cuando Teresa Suárez llegó a París, con la cámara de fotos entre sus manos, no sabía hablar francés con fluidez, y tuvo que abrir mucho los ojos. Observar y escuchar como estrategia de aprendizaje, de aproximación a la realidad extranjera que era, de pronto, su única realidad. Fue con ese espíritu con el que llegó a los escenarios urbanos del movimiento voguing de París, un secreto a voces bajo el callejero de la capital francesa. Mucho más que una tendencia de baile popularizada por Madonna, el voguing es un espacio seguro para identidades queer y expresiones personales, creado y cuidado por la comunidad LGBTQIA. Su vigencia cultural, como apunta Teresa, le ha hecho llegar a todas partes “bares, discotecas, ayuntamientos o incluso el Palacio del Elíseo”, nos cuenta la fotógrafa, aludiendo a la invitación extendida por el presidente francés Emmanuel Macron al productor y DJ Kiddy Smile, uno de los grandes influenciadores de la escena voguing en París. El artista “acudió con una camiseta con el mensaje ‘hijo de inmigrantes, negro y maricón’”, recuerda Teresa, un gesto que enraiza el fenómeno voguing en unos orígenes que se difuminan en su proceso de masificación como tendencia. 

En las fotos capturadas por Suárez hay una voluntad de recuperar el mensaje de orgullo, identidad y libertad localizado en las raíces del estilo de baile.

Sobre la mirada de Teresa Suárez

Un paseo vertical por su perfil de Instagram es un viaje a través del negativo de la realidad que no conoces. Teresa centra su mirada en los olvidados, “no para darles voz”, advierte, “no me gusta esa expresión, se trata más bien de servir como altavoz”. Y ella amplifica ese sonido allá donde puede, a sus 25 años, esta asturiana publica su imágenes con asiduidad en Le Parisien, Público, Píkara Magazine o El Mundo. Su forma de expresarse traduce ya la importancia que el rigor tiene en su trabajo, y el eclecticismo de sus intereses (fútbol, música, ensayo queer, etc.) delata una curiosidad nerviosa que no puede dejarse nada fuera. Pero pese a ello su honestidad la lleva a callarse y escuchar, desaparecer como autora en favor de las historias plasmadas en sus imágenes.


De pequeña quería ser médico y trabajar en Médicos Sin Fronteras, pero como el tiempo le mostró “que no estaba hecha para las ciencias”, transformó el mismo impulso en una vocación por el fotoperiodismo. “Comencé cubriendo las protestas del 15M”, relata Suárez. En París, ciudad en la que vive desde hace cuatro años, comenzó su andadura con À Paris (2014-2017), “pura fotografía callejera centrada en ‘Los Otros’, personas que que rompen con el estereotipo que tenemos del parisino o la parisina pero que son piezas indiscutibles de la identidad de esta ciudad”. Desde 2015 viaja Ucrania para documentar el conflicto. “La guerra en Ucrania es casi un tema invisible en la prensa española”, se lamenta Suárez, pero en su busca del negativo, de las historias menos representadas, ha centrado su trabajo Moja Kraina en cómo la guerra “ha cambiado el rol de las mujeres, cómo les afecta siendo soldados, médicos, paramilitares, voluntarias, civiles, desplazadas…” Todo bajo su propia ética profesional autoimpuesta: “cambiar las cifras de los medios por nombres y apellidos. Es la ética que sigo, ya sea en Avdiivka a siete kilómetros de la línea de frente, que en un reportaje sobre el racismo en París o sobre el fin de la mina en Asturias”.


Paris is Voguing

Queremos conocer el voguing a través de la mirada de alguien que ha aprendido tanto sobre ello en tan poco tiempo como Teresa, y revivir con ella las emociones que despierta y que se hacen casi palpables en la vibración de sus imágenes.

Vogue.es: Desde tu posición como observadora, ¿qué deberíamos, en tu opinión, saber sobre el voguing? 

Teresa Suárez: Es un tema delicado. El voguing ya existía antes de que Madonna pronunciara su famosísimo strike a pose, no debemos olvidar sus origines, un baile creado por personas pertenecientes a comunidades muy estigmatizadas en la sociedad norteamericana (afroamericanos, latinos, homosexuales, trans, seropositivos…) El voguing sigue siendo bailado mayoritariamente por personas racializadas queer que en la mayoría de las ocasiones forman parte de comunidades que continúan siendo estigmatizadas, al menos en Francia, ya sea por la sociedad dominante o por su propia comunidad. La homosexualidad, la feminidad en un hombre, etc. Son cuestiones que siguen sin ser aceptadas en la cultura predominante de la banlieue (los suburbios) es algo que retrata bastante bien Kiddy Smile, productor, dj y una de las figuras más importante del voguing francés, en el videoclip de Teardrops in the box.

El voguing ha evolucionado, aunque siga manteniendo sus bases, y se ha popularizado en los últimos años, es algo que divide un poco a la comunidad por lo que he podido entender. Por una parte es interesante porque es mucho más accesible pero a su vez corre el riesgo de banalizarse. Muchos artistas, al igual que Madonna en su tiempo, incluyen movimientos propios del voguing en sus coreografías, algo que molesta a la comunidad cuando no son bailarines de voguing sino bailarines a los que enseñan algunos movimientos. El voguing es mucho más que un estilo de baile, es un elemento de resistencia, de lucha, un símbolo de la comunidad queer del cual nunca deberían olvidase sus orígenes.


Vogue.es: ¿Qué te llevó a querer retratar este movimiento en París? ¿Cómo accedes a los espacios?

Teresa Suárez: Llevaba varios años queriendo trabajar sobre el voguing. En 2014, antes de irme a París, varios amigos asturianos me hablaron sobre este baile y su importancia en la comunidad queer. Meses más tarde, ya en París, en un curso en la universidad sobre Género, Clase y Raza realicé un ensayo sobre la película Paris is burning desde esta perspectiva. Fue ahí donde empezó todo, la búsqueda de los balls, de las houses… Es difícil conseguir las direcciones si no conoces a nadie que forme parte del ambiente y París no es una ciudad fácil para hacer amigos. Siempre me ha interesado la relación entre cuerpo y el espacio, o cómo el cuerpo puede ser un instrumento de expresión y militancia. Poco a poco, acudiendo a espacios festivos queer como la Shemale o La Wet For me, comencé a ver a personas incluyendo movimientos propios voguing en sus bailes, es gracias a ellos que pude conocer las primeras direcciones y comenzar a trabajar.


Vogue.es: Cómo observadora y documentalista de la escena Voguing parisina, ¿qué sensaciones despierta en ti ser testigo de estos bailes? ¿Cómo describirías lo que te hace sentir?

Es difícil de explicar, es un ambiente muy intenso, cargado de emociones. Cada elemento de un ball es especial: el comentador, los jueces, la música, el tema general, las diferentes categorías, el público... El Dj y el MC son responsables de canalizar toda energía y hacerla llegar tanto a los bailarines como al público. Cada ball es único aunque es verdad que todos ellos tienen algo en común, son espacios protegidos, toda la ball scene es un enorme espacio seguro. Un espacio libre de agresiones, sentirse seguro es fundamental para dar lo mejor de ti mismo. La ballroom es una comunidad muy familiar a la vez que competitiva a raíz del sistema de houses, la gran mayoría tienen su sede en los Estados Unidos (Ninja, Xtravaganza…) pero sus bailarines están repartidos por todo el mundo. A su vez, estas houses estas dirigidas por una mother, este rol es vital, va más allá del liderazgo del grupo. Una “mother” acompaña dentro y fuera del universo ball a sus “children”, es una guía, un apoyo absoluto y esto se siente en el ambiente.

Recuerdo uno de los últimos balls a los que acudí con mi cámara el público estaba a menos de un metro de distancia de los bailarines, muchas veces llegaba a haber contacto físico entre ambas partes, era alucinante, muy especial, los bailarines se nutrían de los gritos del público casi en éxtasis y el público se alimentaba a su vez de los movimientos de los bailarines. Es indescriptible, solo puedo explicarlo a través de las imágenes.


lunes, 4 de junio de 2018

Los 10 mejores consejos de Gaby Diaz para mejorar tu versatilidad en el baile

"So you think you can dance", ganadora de la temporada 12 (¡y ganadora de la 14ª temporada del All Star!) Gaby Diaz es una superpotencia del baile. Puede actuar con un nivel altísimo en cualquier estilo, desde el claqué hasta el jazz, pasando por el contemporáneo y el hip hop. ¿Quieres mejorar tu versatilidad en el baile? Díaz se tomó un descanso de los ensayos de Shaping Sound para darnos sus 10 mejores consejos para hacerlo.

Mantén tu mente abierta

No seas esclavo de las tendencias de baile. Tienes que estar dispuesto a probar cualquier cosa. "Los estilos que ves en Instagram pueden ser lo que consideras popular, pero hay un montón de excelentes estilos y excelentes profesores, así que mantén la mente abierta", dice Díaz.

Toma muchas clases

Esta es una obviedad: si quieres convertirte en un bailarín versátil, debes "tomar tantas clases en tantos estilos diferentes como puedas", dice Díaz.

Encuentra tu propio ritmo

"Sé fiel a ti mismo en todas las clases a las que vayas", dice Díaz. "Yo siempre estuve muy cohibida en las clases de ballet porque no era necesariamente como el tipo de bailarina clásica. Tan pronto como acepté quién era yo en esa clase, me pareció mucho más agradable".

No compararse con los demás

Cuando trabajas en un estilo desconocido, otros en tu clase probablemente estarán más avanzados que tú, pero no dejes que eso te desanime. "Inspírate con las personas que te rodean, en lugar de separarte pensando que no eres como ellos", dice Díaz.

Encuentra un nuevo puesto en el aula

"Solía ser obsesiva con mi sitio en la barra de ballet, y descubrí que estaba reviviendo la misma clase de ballet una y otra vez cuando estaba allí parada", dice Díaz. "¡Encuentra un nuevo sitio en el aula! Podría darte una nueva energía a tu baile".

Investiga en tu danza

En lugar de pasar horas mirando a tus bailarines contemporáneos favoritos en Instagram, busca estilos nuevos para ti. "Puedo tener una relación de amor-odio con Internet, pero definitivamente es una gran herramienta para poder explorar una gran cantidad de diferentes tipos de baile", dice Díaz.

Encuentra varios modelos

Es importante no solo tener un modelo versátil como Diaz, sino también encontrar modelos a seguir en cada estilo de baile. "Me gusta jugar al juego '¿Quién era su maestro?'", dice Díaz. "Si conozco a una bailarina que realmente amo, le pregunto quién era su maestra, y luego investigo a su maestra y sigo la cadena".

Dalo todo en cada clase

Nunca des menos del 100 por ciento, especialmente en clases que no son tu fuerte. "Una cosa es presentarse físicamente a la clase, pero concéntrate en ello como lo harías con un estilo que conoces y con el que te sientes cómodo", dice Díaz.

No te frustres

"No tienes que hacer todo perfecto en tu primera clase", dice Díaz. "El objetivo de la clase es aprender durante un período de tiempo. Siéntete bien con la sensación de incomodidad, porque así es como creces".

Simplemente divértete

No importa qué desafiante pueda ser aprender múltiples estilos, recuerda pasar un buen rato. "Siempre hazlo por amor", dice Díaz. "¡Simplemente divertiértete!" 

Escrito por: Gianluca Russo

lunes, 2 de abril de 2018

¿Qué es Shuffle Dance?


El baile Shuffle se originó en la discoteca del ambiente under de música rave y dance, llamada “Melbourne Shuffle” en Australia a finales de los 80. Los movimientos básicos del Shuffle consisten en movimientos rápidos de los talones y los dedos de los pies, con música electrónica.


El Shuffle Dance se convirtio en una tendencia o moda mundial gracias a internet. En el 2006, junto con el nacimiento de YouTube, bailarines de todo el mundo comenzaron a subir videos de sus presentaciones, de esta forma, comenzo la fiebre por este baile que se contagió entre diferentes paises de Europa y Asia, como en el Reino Unido, Alemania, Malasia y Tailandia. Hoy ya es popular en Estados Unidos y América Latina.

Grabarse bailando es una tradición ancestral de los adolescentes desde que la técnica lo permite. Cualquier noventero puede armarse de valor y sumergirse en las profundidades de Youtube, sepultadas más y más a cada minuto, y encontrar cientos de millones de vídeos granulados bailando C-Walk, Techtonik, Jumpstyle o cualquier otro estilo subterráneo de los que obtuvieron su momento de gloria durante estos años. Con mucha mala suerte, especialmente si hay gente delante, puede uno incluso encontrarse a sí mismo.

Ahora es el turno del shuffle, aunque en realidad esta modalidad de baile existe desde mucho antes de que nacieran los que ahora lo popularizan en Twitter, Facebook e Instagram. Siglos antes, de hecho. En realidad, estos jóvenes están siguiendo una tradición surgida en el siglo XVIII dentro del género del claqué.

En su origen Shuffle era el nombre que se le dio a un paso de claqué del siglo XVIII, que se ejecutaba simultáneamente con los dos pies, con golpes prolongados.​ El paso de baile fue adaptado por los esclavos afroamericanos en los llamados ring shouts, y posteriormente incluido en los espectáculos de minstrel, aunque ya entonces uno de los dos pies se arrastraba y se desarrollaron un gran número de variantes: soft-shoe shuffle, double-shuffle, side-shuffle, heel-and-toe shuffle, etc. Fue bastante popular en los años 1920 y dio nombre a un buen número de canciones y a un espectáculo musical de Broadway, Shuffle along, con música de Eubie Blake. El más popular de los bailarines de shuffle fue el británico Eugene Stratton.

Origen

El efecto rítmico del paso, cuyo sonido al arrastrar el pie producía un resultado similar al de una escobilla sobre un tambor,​ hizo que fuera imitado por los bateristas de algunas orquestas en los años 1920 y que, también, se incorporara al boogie woogie, tocado por la mano derecha del pianista. Se le denominó eight-to-the-bar, pues contenía ocho notas bajas por cada compás.​ Se convirtió en un recurso rítmico prototípico del estilo de Chicago. Algunos bateristas de swing, como Sam Woodyard, Sonny Payne o Chris Columbus utilizaron de forma abundante este recurso rítmico, y algunas big bands, ya en los años 1930-40, basaron su popularidad en el empleo del shuffle (Louis Prima, Louis Jordan...).

Características

Esquemáticamente, un ritmo "shuffle" supone la presencia de ocho corcheas desiguales por compás, tocadas de forma "ternaria".​ Tocar shuffle era, en cierta forma, equivalente a tocar "atresillado" , es decir, frasear un par de notas de la misma duración que, generalmente, caben en un pulso (Por ejemplo: dos corcheas en pulso de negra) de modo que la duración de la primera sea mayor y la de la segunda menor. En general, la prolongación de la primera nota en el fraseo típico del "swing" se supone mayor que el del fraseo "shuffle". Por ello, en lugar de "atresillado", el fraseo con "swing" también es denominado "dotted", en inglés, cuya traducción sería "apuntillado". Es decir que, en terminología musical, si el pulso se marca en negras y queremos frasear dos corcheas, el valor de la primera figura debería ser igual o mayor a una corchea con puntillo y el de la segunda igual o menor a una semicorchea, en el fraseo "swing" o "apuntillado". En cambio, en el fraseo "shuffle" o "atresillado", la primera nota debería valer exactamente dos tercios del pulso y la segunda un tercio, es decir, una negra y una corchea ambas figuras dentro de un tresillo de corcheas.

En el jazz de Chicago, las propias secciones melódicas tocaban en forma "shuffle" durante el último coro, lo que creaba una sensación de retardo y control de la tensión, antes del estallido final.

En los años 1940, la gran extensión de este recurso rítmico dio lugar, en Chicago también, a su incorporación a las ejecuciones de muchos músicos de blues.

Pasos de baile

Como en todos los bailes, hay una variedad de diferentes tipos de movimientos, por ejemplo:

La T: consiste en desplazarse lateralmente manteniendo los talones pegados, abriendo y cerrando las puntas.


El ‘running man’: se basa en flexionar las rodillas de forma alterna simulando a un hombre que camina sin moverse del sitio.


El T-step:


Para añadir psicodelia al asunto, las zapatillas con suela LED que cambia de color a cada golpe con el suelo son un complemento habitual en estos vídeos. Una moda que encumbró el grupo LMFAO con su 'Party Rock Anthem' y se ha apoderado ahora de Internet.

¿En qué consisten exactamente? Estos zapatos se han puesto de moda en los últimos años y en el mundo del baile se ha creado una gran tendencia de vestirlos para bailar. Opta por incorporar luces LED alrededor de toda la suela. Se recargan de forma sencilla gracias a una conexión USB y generalmente permiten varias combinaciones de colores, ya sean estéticos o variables. La mayor parte de ellas son blancas y negras, aunque también las hay de más colores.


lunes, 18 de diciembre de 2017

Hiplet: un híbrido inverosímil en puntas

¿Qué pasa cuando se mezcla el hip hop con el ballet? Se obtiene hiplet, uno de los híbridos más curiosos que logra salir del mundo de la danza para entrar en la cultura popular.

Concebido por Homer Hans Bryant, el director artístico y fundador del Centro Dancístico Multicultural de Chicago, el hiplet (se pronuncia "hip-let", para rimar con ballet) exhibe a las bailarinas sobre puntas, girando y llegando hasta el suelo en una traducción libre de los movimientos del hip hop. Estas jóvenes cisnes, mayoritariamente Afro-americanas de entre 12 y 18 años, son resueltas, traviesas y astutas. (Por ahora, las bailarinas de hiplet son todas mujeres, pero si Bryant consigue su sueño de empezar una compañía profesional de hiplet, dijo que planearía añadir hombres.)

En ballet, puntas, un término derivado de "sobre las puntas" - o en la punta del dedo - es cómo los bailarines expresan la ilusión de volar o ingravidez. El trabajo en puntas es un componente esencial del ballet; también es importante en el hiplet, pero en éste, las puntas tienen un efecto diferente, más anclado. Las bailarinas dominan movimientos como el hiplet strut –caminar en puntas con las caderas que se balancean de un lado a otro– o doblar las rodillas hasta que las nalgas casi rozan el suelo, mientras que saltan en puntas y balancean los brazos de adelante hacia atrás. Nia Lyons, una bailarina de hiplet de 18 años, lo llama el paseo del pato.

Si el ballet se orienta hacia lo etéreo, el hiplet, por lo general bailado con música pop, tiene más que ver con lo terrenal. También tiene ternura: mientras que la mitad inferior del cuerpo puede ser cortante y de percusión, la parte superior - cómo los brazos conectan con la espalda - transmite una fluidez natural.

Mr. Bryant, director artístico y fundador del Chicago Multi-Cultural Dance Center. El concibió el hiplet, un híbrido de hip-hop y ballet.

"No puedes hacer hiplet sin ballet", dice Lyons, quien entrará al programa pre-profesional de la Dance Theater of Harlem en Nueva York este otoño. "Ninguna de nosotras habíra sido capaz de hacer esto sin un fuerte entrenamiento, que siento que la gente ni siquiera se da cuenta de eso. Es lo que ven en sus teléfonos frente al trabajo realizado detrás de las cámaras, lo que es bastante difícil de mostrar".

Una representación en vivo, como quedó demostrado en un festival reciente en el Parque Douglas en esta ciudad, fue mucho más lucida y con más cohesión de lo que ves en un smartphone. Sin embargo, es en los teléfonos donde la mayoría de la gente ve el hiplet: los videos de Bryant, disponibles en Instagram, se han hecho virales en los últimos meses.

Sus bailarinas de hiplet, como él las llama, estuvieron en "Buenos días América" en mayo y él está trabajando con la productora Two Fifteen West Entertainment en la creación de un reality show.

No todo el mundo está enamorado de la invención de Bryant. El hiplet, con las rodillas dobladas y los tobillos ligeramente flexionados de la bailarinas, puede tener un aspecto precario – aunque sus bailarinas y él insisten en que no es peligroso– y puede parecer estéticamente patoso.

Desde la izquierda, Zipporah Wilson, Natalie White y Lourdes Taylor.

"Me encanta lo poco patoso", dijo Bryant hace poco en su centro de danza en South Loop. "Claro que es probable que esté horrorizando a muchos maestros y algunas antiguas divas del ballet que pensarían que esto no debería estar pasando. Está bien, despierten y consíganse una vida".

¿Y qué les diría? "Mira y aprende", dice él. "Y les preguntaría ¿cuántas generaciones de niños afro-americanos han transformado ellos? ¿Qué es lo que están haciendo ellos por el arte? Salid de vuestra zona de confort. Piensa fuera de la caja. Estamos haciendo esto relevante y manteniendo a los niños entusiasmados. A algunas personas ni siquiera les gusta Picasso. Pintaba divertido.

Aún así el hiplet reta a las nociones tradicionales de ballet, en las cuales la línea y la forma se llevan a cabo según estándares exactos, el híbrido de Mr. Bryant proviene más del ballet clásico que del hip hop. Un antiguo miembro del Dance Theater de Harlem, incorpora muchos pasos de ballet en su coreografía y remarca que ciertos movimientos del hip hop no se pueden transferir a las puntas. "Lo mío es proteger los pies y la pierna", dice. "Definitivamente es el ballet primero."

La admisión a una clase de hiplet - hay dos niveles por ahora -
depende del progreso del estudiante y su compromiso con las clases de técnica y puntas. "Compruebo la asistencia", dijo Mr. Bryant. "Quité a cuatro chicas de puntas el año pasado porque solo estaban viniendo a hiplet. No, no, no, eso no está bien para mi."

Zipporah Wilson
Los estudiantes deben tener pies y piernas fuertes, dominar las puntas y ser capaces de inclinarse para atrás con los tobillos en lugar de mantenerlos derechos. Nia Parker, de 17 años, dijo que el reto es centrar el peso del cuerpo. "Tuve que aprender a mantener el equilibrio cuando estaba de pie en puntas", comentó. "Tienes que recordar ciertos brazos que no son clásicos, mientras que con tus pies haces cosas que son clásicas, y a la vez con las piernas haciendo cosas que no son clásicas, pero entonces todo sigue teniendo una base clásica. Es un extraño acertijo."

Las raíces del hiplet datan de 1994, cuando Mr. Bryant, ahora de 66 años, creó "The Rap Ballet", inspirado en un concierto al que asistió en Canadá: "Noté que todos los niños de la audiencia mantenían la cadencia del rap, y dije para mí, si pudiera unir el rap y el ballet, realmente podría mantener a los niños involucrado."

El trabajo fue realizado por lo que en aqule momento era el Bryant Ballet en escuelas y teatros en Chicago, Nueva Orleans y las Islas Vírgenes. En "The Rap Ballet", Mr. Bryant susurraba ideas como: "Esto pone tu cuerpo en contacto con tu mente, es casi la disciplina más grande de todos los tiempos" mientras los bailarines demostraban pasos de ballet y de street dance, como el "Running man", en puntas. Eso se convirtió en hiplet, un término que Mr. Bryant acuñó en 2009.

Para Parker, poder combinar una forma de arte moderno como el hip hop con una forma de arte clásico también habla de los tiempos en los que vivimos. "Para eso es el arte y es lo que muchas personas están haciendo con la tecnología", comentó. "Tenemos el software de arte donde puedes hacer una pintura al óleo pero con tu tablet. Siento que vamos hacia eso ".

Mr. Bryant, a quien sus alumnas conocen como Mr. Homer –entre las que han estado Sasha y Malia Obama–, afirmó que se encuentra en el otro extremo del arco iris de Misty Copeland.

"Ella (Copeland) está tratando de demostrarle a un montón de personas que es negra y que puede bailar ballet", dijo. "Yo estoy tratando de llevar a estas chicas hacia lo que son y marcar una diferencia. Ninguna de ellas quiere crecer para ser una bailarina de clásico. Si se meten a la danza, querrán ir a una compañía de contemporáneo o se van a ir a Europa. Ese es el fin del juego. Yo estoy tratando de hacer mejores seres humanos."