domingo, 13 de julio de 2014

5 consejos a tener en cuenta para dar clases en verano

1. Comer bien 
Para alumnos y profesores, el calor nos afecta de modo idéntico. En verano tendemos a comer menos debido a las alturas temperaturas e incluso a veces ni siquiera lo hacemos por la desgana. Es comprensible reducir algunas comidas a una ensalada, fruta y alimentos livianos pero no podemos descuidar la ingesta de los alimentos necesarios antes de entrar a una clase, nuestro cuerpo sigue necesitando esa energía y el aporte calórico para que podamos rendir en clase y trabajar de forma óptima. Si comemos poco vamos a sentirnos débiles para a hacer nuestras cosas porque no vamos a tener suficiente combustible ni energías. Debemos comer bien y de forma saludable, además de nutrirnos correctamente como personas que realizamos un ejercicio físico importante. 

2. Hidratarse en clase 
Si eres alumno no olvides llevar tu botella y meterla contigo en el estudio, para cuidar del suelo intenta dejarla fuera de la tarima, encima de un asiento, etc. No esperes a tener sed para beber, sobre todo en verano es muy importante mantenerse hidratado para evitar por ejemplo calambres debidos a la pérdida de sales. Lo ideal es que bebas agua, o en su defecto alguna bebida isotónica que reponga las sales que vas perdiendo. Evita los refrescos en clase y las bebidas con mucha azúcar. Y no olvides beber cada vez que lo necesites, no tienes porqué esperar a que el profesor te indique una pausa para hacerlo. Si eres profesor haz pausas para indicar a los alumnos que beban y se hidraten, sobre todo en las clases de niveles más bajos donde los alumnos no saben de la importancia de mantenerse hidratados. Y tú mismo por supuesto lleva siempre una botella contigo y bebe tanto como necesites, en tu caso es importante para mantenerte hidratado pero también para cuidar de tu voz y tu garganta. Y por supuesto no olvides que eres un ejemplo para todos los que están asistiendo a tu clase. Otro gran motivo para hacerlo. Cuando se dan altas temperaturas en clase y el ambiente se carga demasiado, entonces sudamos aún mas. El no beber lo suficiente produce que no repongamos algunas sustancias importantes que estamos soltando a través de sudor. La gran pérdida de agua y electrolitos, principalmente de sal, es la causa de estos llamados calambres, que no es otra cosa que una lesión de los tendones. Además de todo esto, pueden surgir otros problemas médicos si la falta de hidratación se hace de forma muy prolongada. 

3. Llevar ropa apropiada 
Si eres alumno lleva ropa cómoda, evita las prendas especialmente ceñidas, usa tejidos que faciliten las transpiración de la piel. Si de por sí debes ir cómodo a clase, en verano procura ir mucho más para que al calor no se le sume ningún otro motivo que pueda agobiarte o hacer que te desconcentres de la clase. Y una última cosa… ¡Es normal sudar en clase! Y aún más en verano. Si eres profesor además de lo que hemos comentado, debes tener el cuenta el mito de “si sudo mucho, perderé peso”. Este mito que parece que solo puede darse en los gimnasios también afecta a un público que asiste a clase, especialmente niveles iniciales o perfiles amateurs que asistan a las clases para pasarlo bien pero también para hacer ejercicio y que pueden estar buscando perder peso. Pero la cruda realidad es que cuando ingieran algún líquido, sea agua o bebida isotónica, recuperarán de nuevo el peso que habían perdido. Por ello debes estar pendiente de que nadie esté llevando prendas para forzar una sudoración extra durante la actividad, por ejemplo medias, fajas y/o cualquier otra prenda que no tenga sentido debido a las temperaturas y a la actividad que va a realizar. En caso de encontrar alguien así debes llamarle la atención sobre ello siempre de forma privada y explicarle que lo que está haciendo además de no darle los resultados que cree, es realmente peligroso. 

4. No descuides el calentamiento 
Si eres alumno puedes pensar y con razón que tu cuerpo ya está lo suficientemente caliente porque has venido andando, por las altas temperaturas y porque “hace mucho calor”. Y sí, es cierto que por esos motivos tu cuerpo está mas preparado para la actividad física y tus músculos más predispuestos pero no es un motivo nunca para saltarse el calentamiento. En verano por lo tanto, aunque no deba ser tan largo e intenso, también debemos calentar antes de la clase y estirar al final de ésta. Recuerda que un buen calentamiento es la única manera de evitar importante lesiones como los dolorosos y peligrosos desgarros musculares. Si eres profesor este punto debe estar claro para tí. En verano, primavera, otoño o invierno un buen calentamiento y estiramiento son partes básicas para impartir una clase. 

 5. Cuidado con el sol 
Exponerse al sol de forma prolongada puede causar como mínimo dolor de cabeza, mareos, etc, hasta llegar a una insolación grave con consecuencias importantes para nuestra salud. Elige de forma responsable como vas a desplazarte al centro o al sitio donde vas a llevar a cabo las clases, el ensayo, etc. Si vienes en bici asegúrate que el trayecto es razonable no siendo excesivamente largo, lo mismo para patines y otro medio en el que vayas a estar expuesto al sol durante todo el camino. Si puedes decántate por usar el autobús, el metro o venir en coche. De esta manera llegarás menos fatigado al centro y podrás dar la clase de un modo más productivo llegando fresco y preparado para bailar. 

¿Todo controlado? ¡Pues a bailar! :)

Fuente original:http://love2d.com