martes, 2 de julio de 2013

Poledance, mi intensiva experiencia alrededor de una barra de metal

 



poledance barraSarah, bloguera y editora de http://yuufit.es quería conocer de primera mano cómo es la primera experiencia con una barra de Pole. Aquí os dejamos su impresiones aunque, la mejor manera es que os animéis a probarlo ¡¡en primera persona!!

Aquí os dejamos su artículo íntegro:

Cuando me he aventurado a realizar una actividad física nueva o un deporte que nunca había practicado antes, de alguna manera siempre he tenido alguna idea de lo que me iba a encontrar. Ayer asistí a una clase intensiva de poledance, y a tenor de lo poco o nada que se sabe sobre esta disciplina, yo tenía alguna idea pero no sabía por dónde iba a empezar mi primer contacto con ella.
Lejos de lo que muchos piensan, el poledance se remonta a una rama del yoga originaria de la India. Y hace falta ser un poco observador para comprobar desde la primera clase que muchas de las posturas nos recuerdan a las del mismísimo yoga. Esta idea está distorsionada sobre lo que muchos piensan del poledance. Pero ya sabéis cómo es la historia y la exportación cultural. También podemos culpar a los americanos sobre el erróneo concepto que se tiene hoy en día sobre el esta actividad física.

Primeras impresiones sobre el Poledance

Belleza, fuerza y flexibilidad son los tres conceptos con los que definiría el polendance después de mi primera e intensiva clase en la Escuela Flow situada en pleno centro de Madrid.
poledance doble
Los habituales al blog sabéis que valoro mucho elementos que no necesariamente tienen que ver con lo deportivo, por eso pienso que es importante destacar la enorme carga estética que tiene este deporte. No sólo por verlo, sino porque hacer cosas tan bonitas y sorprendentes con tu propio cuerpo, lo cual nos hace sentir bien. En mis dos primeras horas de poledance tuve la oportunidad de poder colgarme boca abajo de la barra tan sólo sujetándome de las piernas (esto seguro que tiene un nombre, pero no lo recuerdo) y es algo que ni sabía que podía hacer ni que me iba a impresionar tanto.
La fuerza es otra de las variables corporales que se desarrolla inevitablemente. Los hombres y mujeres que practican esta disciplina controlan muy bien sus cuerpos y es ideal si la intención es conseguir tonificación muscular haciendo algo distinto. Y por último es muy lógico el desarrollo de la flexibilidad debido a los movimientos tan largos, estirados y a veces mantenidos que te demanda la barra. De todos modos, las mujeres, que en mi caso era el 100% de la clase, no tenemos muchos problemas en desarrollar esta faceta.

Detalles de interés sobre el polendace

poledance actividadPara practicarlo se necesita una camiseta de tiras o tirantes y un pantalón corto y por lo que he podido observar se practica descalza. Comencé mi entrenamiento con un calentamiento bastante duro y más por el hecho de que siempre he sido bastante descordinada en las clases colectivas en las que hay que copiar lo que hace la profesora. El calentamiento no tiene nada que ver con lo que habrás hecho en la anterioridad, puesto que se trata de movimientos muy específicos que se centran, sobre todo, en las extremidades. No obstante, también se machacan bastante los abdominales con ejercicios tipo crunch e isométricos.
Hay dos tipos de barra: una fija y otra giratoria sobre sí misma y un poco más fina. Esta última es para personas aventajadas ya que requiere de más control sobre tus movimientos. Como puedes imaginar, yo comencé en una barra fija echándome una crema en las manos que se convierte en algo parecido al talco para que así no resbale tanto.
Te podría decir que lo mejor que puedes hacer es dejarte llevar con precaución. Las lecciones que te enseñan parecen fáciles, y si bien puede que no lo pilles a la perfección, a las cinco primeras veces te acaba saliendo. Esto es importante, porque no se trata de una actividad frustrante desde el primer día en el que la mente de invita a abandonar. No.

Cosas a tener en cuenta en el polendance

Tuve la oportunidad de coincidir con una chica que, llevaba como 2 ó 3 clases lo que me sirvió para confirmar o desechar mis valoraciones sobre el poledance. En primer lugar me parece super recomendable para personas que buscan realizar una actividad física que le aporte fuerza, flexibilidad y seguridad a la hora de controlar el peso de su cuerpo. En este sentido, y esto sí es una valoración totalmente personal, recomendaría combinar el poledance con una actividad física complementaria más enfocado al cardio, primero porque he visto que se suelen acudir a 1 ó 2 clase por semana, y aunque sean intensas no creo que sean suficientes para quienes llevan vida de oficina.
En segundo lugar tienes que tener en cuenta que si eres de las que al menor golpe o rozadura frunce el ceño, pues aquí puedes tener un problema. Es bastante fácil darse golpes y acabar con los brazos enrojecidos, sobre todo, si no tienes experiencia. La barra es de metal y el suelo no perdona. A nivel personal, también considero que es fácil lesionarse sobre todo en la parte de las muñecas y los hombros, partes en las que he sufrido mayor impacto muscular.
Pero a pesar de estos dos últimos detalles si me preguntaras si repetiría, te respondería que “sí” y simplemente porque me gustó y no soy muy amiga de las actividades que se desarrollan bajo clases colectivas. Aunque no he podido disfrutar de muchas clases, creo que en el poledance es difícil aburrirse, hay muchísimas posturas y aprenderlas todas es muy complicado.
Para los que no se quieren despegar de las medias naranjas, deciros que en la página web de la Escuela Flow he visto que se puede practicar por parejas, y la verdad es que me he quedado con ganas de llevarme a mi chico para colgarnos de la barra. Quien sabe lo bonito que puede quedar todo.

La Escuela Flow se encuentra en la Calle General Yagüe 56  e imparten clases de Pole de lunes a sábados en horarios de mañana, tarde, noche.
Fotografía: anaxfernandez.com