viernes, 16 de septiembre de 2016

Cuando bailamos somos más felices, lo dice la madre ciencia



"Sin la música, la vida sería un error", afirmó el filósofo Nietzsche, y no andaba desacertado ya que tenemos un instinto natural que nos anima a seguir el ritmo de la música. De hecho, la mayoría de los niños se mueven y dan palmadas cuando escuchan una melodía que les agrada. Se trata de una respuesta espontánea relacionada con nuestra necesidad de comunicarnos y de expresar nuestras emociones a través del movimiento y de nuestro cuerpo.


No hay duda de que la música es un lenguaje universal y todos, con excepción de las personas que sufren amusia, somos capaces de apreciarla y disfrutarla. De hecho, se ha descubierto que personas de diferentes culturas responden emocionalmente de la misma manera ante diferentes tipos de música. Por eso, no es casualidad que los estudios antropológicos señalen que los grupos que tenían más probabilidades de sobrevivir eran aquellos que habían desarrollado una danza propia y eran capaces de compartir sus sentimientos a través del baile.


Por supuesto, la música y el baile no solo fungen como pegamento social sino que también son muy beneficiosos para nuestra salud física y mental. Estudios recientes han desvelado que una de las claves de la felicidad y la satisfacción con la vida se encuentra precisamente en la pista de baile.

Pasos que curan, movimientos que nos hace felices
En 2013 psicólogos de la Örebro University trabajaron con un grupo de adolescentes que sufrían ansiedad, depresión o estrés, además de presentar síntomas psicosomáticos como dolor de cuello y espalda. A la mitad se les pidió que asistieran a dos clases de baile a la semana, mientras el resto siguió su rutina cotidiana.
Al cabo de dos años, quienes se mantuvieron asistiendo a las clases de baile (en las que se ponía énfasis en la alegría del movimiento más que en el desempeño), no solo mostraron una mejoría notable de los síntomas psicosomáticos sino que también refirieron sentirse más felices.
En otro estudio realizado en la Universidad de Derby los psicólogos trabajaron con personas que padecían depresión. Durante nueve semanas, estas personas recibieron clases de salsa. Las mejorías se comenzaron a apreciar al cabo de las cuatro semanas y, cuando terminó el estudio, los participantes reportaron menos pensamientos negativos, una mejoría en la concentración y una mayor sensación de paz y tranquilidad.
Sin embargo, lo cierto es que bailar no solo es un excelente recurso terapéutico. Un estudio llevado a cabo en la Deakin University desveló que bailar tiene un efecto muy positivo en nuestra vida cotidiana. Estos investigadores australianos entrevistaron a 1.000 personas y descubrieron que quienes bailaban con frecuencia no solo reportaban sentirse más felices sino también más satisfechos con su vida, en especial en sus relaciones interpersonales, su salud y los logros que habían alcanzado a lo largo de los años.


Curiosamente, psicólogos de la Universidad de Nueva York descubrieron un efecto similar en los niños pequeños. Estos investigadores trabajaron con 120 niños, de 2 a 5 años, a quienes expusieron a diferentes tipos de estímulos sonoros, algunos eran rítmicos e imitaban la cadencia de la música, otros eran completamente arrítmicos. Así apreciaron que los niños que se movían siguiendo los movimientos rítmicos, mostraban más emociones positivas, se sentían más felices. Por tanto, estos investigadores concluyeron que no solo tenemos una predisposición que nos lleva a movernos al ritmo de la música sino que bailar también mejora nuestro estado de ánimo.


¿Por qué bailar nos hace felices?
Cuando bailamos, en nuestro cerebro se liberan endorfinas, unos neurotransmisores que generan una sensación de bienestar, relajación, alegría y empoderamiento. La música y el baile no solo activan en nuestro cerebro los circuitos motores y sensoriales sino también los centros del placer.
De hecho, neurocientíficos de la Columbia University afirman que cuando nos movemos en sintonía con el ritmo, los efectos positivos de la música se amplifican. Por tanto, un pequeño secreto para sacarle el máximo partido a la música consiste en sincronizar nuestros movimientos con el ritmo, así obtendremos "placer por partida doble".
Sin embargo, lo cierto es que la magia del baile no se puede reducir simplemente a la química cerebral. Bailar también es una actividad social que nos permite estar en contacto con otras personas, compartir experiencias y conocer gente nueva, lo cual tiene un efecto muy positivo sobre nuestra salud mental.
Por si fuera poco, mientras nos movemos, nuestros músculos se distienden al compás de la música, lo cual nos permite liberar las tensiones cotidianas, sobre todo las que se acumulan en la musculatura más profunda.
¡A bailar!




Fuente: http://culturainquieta.com
[Jennifer Delgado de Rincón de Psicología]
http://www.escuelaflow.es

jueves, 8 de septiembre de 2016

¿Ejercicio durante el embarazo?

Científicos de la UGR realizan por primera vez un seguimiento médico exhaustivo durante más de un año a una deportista, María Luisa Baena, que se sometió a un entrenamiento que incluyó disciplinas como atletismo, natación o ejercicios de musculación con pesas
La paciente corrió una media maratón (21,097 kilómetros) y se sometió a pruebas de alta intensidad, una de ellas de 10 kilómetros, incluso durante el tercer trimestre del embarazo

Científicos de la Universidad de Granada, pertenecientes al grupo de investigación “Evaluación Funcional y Fisiología del Ejercicio CTS262” (EFFECTS 262), y “Aspectos avanzados en atención clínica a la mujer CTS515” han llevado a cabo un proyecto piloto de investigación cuyo objetivo ha sido demostrar los enormes beneficios que tiene el ejercicio de alta intensidad durante el embarazo, tanto para el feto como para la madre. 

Para ello, los investigadores han realizado un seguimiento exhaustivo durante más de un año a una deportista, María Luisa Baena, quien tanto antes de quedarse embarazada como durante toda la gestación se sometió a entrenamiento deportivo de alta intensidad que incluyó disciplinas como atletismo, natación o ejercicios de musculación con pesas.
La paciente se sometió a numerosas pruebas médicas que incluían prueba de esfuerzo máximo con control de ECG de 12 derivaciones, tomas de tensión arterial, saturación de oxihemoglobina, RPE y lactacidemia, entre otras variables. 

“Su bebé nació a término, en la semana 40 de gestación, completamente sano, y hasta el último día María Luisa estuvo entrenando”, explica Ángel Gutiérrez Sainz, profesor del departamento de Fisiología de la Universidad de Granada y autor principal de este estudio. 

No en vano, en el período analizado María Luisa, “que se sometió semanalmente a rigurosos controles médicos para garantizar su buen estado de salud y el de su bebé, corrió una media maratón (21,097 kilómetros) y se sometió a varias pruebas de fondo, una de ellas de 10 kilómetros, incluso durante el tercer trimestre del embarazo”. 


La mujer embarazada no está enferma
 
El investigador de la UGR afirma que el ser humano “es el único animal que reduce su actividad física durante el embarazo, por miedo a un parto prematuro o a problemas para el feto. Las leonas, por ejemplo, cazan hasta el último día. Tenemos que acabar con la creencia de que una mujer encinta está enferma, y normalizar la práctica deportiva durante la gestación”. 

Aunque se han hecho investigaciones similares en Estados Unidos o Australia, el trabajo realizado en la UGR “es el más completo que se ha llevado a cabo hasta la fecha en una mujer embarazada.
El profesor Gutiérrez destaca que hay que desterrar el miedo a la actividad física durante el embarazo. “Una mujer sana sin patologías previas no sólo puede, sino que debe hacer ejercicio hasta el final del embarazo, salvo que un médico le indique lo contrario. Lo que realmente es un problema es vivir un embarazo sedentario, pues puede condicionar negativamente el metabolismo del bebé, convirtiéndolo en obeso, y la salud de la madre, con enfermedades asociadas como la diabetes gestacional”. 

María Luisa Baena, que dio a luz hace apenas un mes, ha ido escribiendo un diario durante todo su embarazo, donde ha recogido toda su evolución, los resultados de sus pruebas de esfuerzo y sus sensaciones. En la actualidad, está buscando una editorial para publicarlo en forma de libro.
En esta investigación ha participado también Olga Ocón Hernández, profesora del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Granada

Fuente original: http://secretariageneral.ugr.es
[Ángel Gutiérrez Sainz gutierre@ugr.es
Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada
]

http://www.escuelaflow.es

viernes, 22 de julio de 2016

La nueva moda para estar en forma: el ballet

La danza es una de las artes escénicas más ancestrales, es el modo de expresar a través del movimiento emociones, contar historias. Todas las civilizaciones tienen sus danzas, y existen mil formas de expresar sentimientos a través de los movimientos del cuerpo al ritmo de la música. 

Es cierto que cuando hablamos de danza y en concreto del ballet,a la mayoría de vosotros os vendrá a la cabeza algún Billy Elliot, y la imagen de una bailarina en puntas. 

Hoy os vengo a hablar de la nueva tendencia en el mundo del bienestar y es la de incluir movimientos, pasos, y ejercicios de barra del ballet clásico en clases colectivas así como la creciente tendencia del ballet para adultos.

Si el Yoga está realmente instaurado entre nosotros, dentro de poco seremos más los que practiquemos clases de danza y ballet como actividad complementaria o única, y es que sin duda, los beneficios de su práctica son interminables. 

Nunca es tarde para dar el primer paso, y por supuesto para iniciarte en la danza y descubrir en cuerpo y mente lo mucho que el ballet puede llegar a enriquecerte. 

Cada vez son más las modelos y actrices, como Doutzen Kroes o Giselle Bündchen que incluyen en sus rutinas de fitness movimientos del ballet y ejercicios de barra. Las grandes marcas deportivas también están apostando por ello. 

Sin ir más lejos, la firma norteamericana Under Armour nos sorprendió hace 10 meses con un fichaje estrella, la primera bailarina del American Ballet Theatre y un vídeo que dio la vuelta al mundo con el nuevo claim que la firma ha elegido para la colección de mujer, “I Will What I want”.  


¿Qué beneficios nos aporta la danza y el ballet en particular? 

La pionera de la danza moderna y contemporánea, Marta Graham dijo “La danza es el lenguaje oculto del alma”. 

Bailar, elijas el tipo de baile que sea, es una excelente actividad a nivel cardiovascular en la que se desarrollan la coordinación, el sentido de la musicalidad y la elasticidad. 

Bailar es una excelente forma de liberar endorfinas y trabajar el cuerpo de manera global. 

El ballet clásico, sin duda alguna base fundamental de los estilos actuales de baile, proporciona una correcta alineación postural así como el desarrollo de un core sano y fuerte, lo que se denomina una buena faja abdominal (musculatura estabilizadora de la columna, recto del abdomen, transverso abdominal, glúteos y pelvis). 

Estos son aspectos importantes para el desarrollo de cualquier otro tipo de actividad y con transferencia a nuestra vida diaria. 

Además, los ejercicios de ballet mejoran el tono muscular, la flexibilidad y plasticidad de la musculatura y tiene una mejora de la movilidad articular. Es decir, nos ayuda a ser más ágiles, movernos con facilidad y ganar amplitud de nuestros movimientos. 

El aprender los ejercicios, favorece el desarrollo de la memoria así como la coordinación. 

En una clase de danza el gasto calórico se eleva hasta casi 800 kcal. por hora (varía en función del tipo de danza e intensidad), por lo que es una actividad muy aconsejable en aquellas personas que quieran perder peso, pues es una manera más divertida que realizar trabajo en las máquina de cardio del gimnasio. 

El trabajo que se realiza en las clases de ballet para adultos, las cuales se adaptan a todos los niveles, permite que la musculatura se alargue, logrando así una figura más estilizada. 

Soy corredora, ¿puedo hacerlo? 

Como corredora y exbailarina de ballet clásico, realizo muchos ejercicios en barra y suelo para trabajar la musculatura estabilizadora de la espina dorsal, fundamental para llevar una postura erguida al correr y proteger nuestra zona lumbar. 

Se fortalecen los tobillos, así como los gemelos, por realizar numerosos ejercicios a una pierna y en equilibrio (trabajo propioceptivo), también fundamentales para todo corredor. Tener unos tobillos fuertes puede evitar muchas lesiones al tener un pie reactivo. 

También se gana flexibilidad en sóleos y tendón de aquiles, músculos que muchos corredores tienen acortados y sufren lesiones debido a la falta de elasticidad en estos músculos. 

Por otro lado, existen un gran trabajo de movilidad de caderas y su articulación, importante por ser una de las estructuras implicadas en el patrón de movimiento de la carrera. 

En todo caso, si quieres variar las rutinas de entrenamiento y añadir algo complementario y diferente, existen clases colectivas de ballet y danza para adultos, entre las que poder elegir la que más te motiva y te agrada, bien por el estilo de danza bien por el estilo de música.

Como veis, existen poderosas razones por las que iniciarnos en el ballet, que creíamos solo se realizaba en edades tempranas, tengamos la edad que tengamos y practiquemos el deporte que practiquemos. 

Igual que sucede con la práctica de Yoga, los beneficios a nivel físico y mental son muchos, y además tiene el componente musical que hace que sea una actividad entretenida y nos ayuda a liberar el estrés del día a día. 

Ya podemos anotar en nuestra lista de nuevo propósitos una nueva actividad, y os invito a todas y todos a probarla. Existen diferentes centros deportivos y escuelas de danza que han incorporado el ballet para adultos. ¿Qué os parece?
 
Fuente original: http://www.correryfitness.com 
[Isabel del Barrio | @mytrainingshoes]
http://www.escuelaflow.es/clases-de-danza

martes, 7 de junio de 2016

Descubriendo a Gabriela Vaz


Hay artistas que marcan dentro y fuera del espectáculo. Este es, sin duda, el caso de Gabriela Vaz. Quién, como es mi caso, ha tenido el placer de compartir aula con ella sabe perfectamente de lo que estoy hablando. Cuando Gabi enseña Pole pudiera parecer a veces que enseña también a vivir la vida, seguramente porque el Pole es parte importantísima de su vida. Al salir de sus clases sabes una nueva acrobacia, sí, pero también sales con mucha más seguridad en ti mism@, sientes que podrás afrontar cualquier figura en la que te empeñes pero también cualquier reto que te propongas en tu vida. Su secreto es sin duda un extenso conocimiento del arte que practica y una capacidad enorme para transmitir su conocimiento. 

Pero no estamos aquí para hablar de sus clases, no hoy. Hoy simplemente queremos descubrírtela. Y si ya la conoces, que la conozcas un poco más a través de este artículo/entrevista que le han hecho a raíz de su trabajo en el espectáculo 'Clandestino Cabaret'. 


Este es el artículo del que hablamos:
 
Gabriela Vaz: Acróbata Aerea y Pole Dancer.

Comenzó su carrera a muy temprana edad en el ámbito de la danza donde fue titulada como Profesora Nacional de Danzas Clásicas y Contemporáneas, obteniendo medalla de oro por su mejor promedio de calificaciones.

Su formación artística ha sido realizada en Argentina con entrenadores de alta gama, compaginando en la actualidad su faceta artística con su labor diaria como instructora de estas disciplinas en las escuelas más importantes de Madrid.

Actualmente continua realizando masters con los mejores profesionales del mundo del pole como Carlos França, Saulo Sarmiento, Onna Kivela, Bendy Kate, Marion Crampe y Manuela Carneiro, entre otros.

La Estación -¿Quién es Gabriela Vaz en Clandestino Cabaret?

Gabriela Vaz -Es la mujer de rojo, la de la larga melena, la que vuela con las telas. Una leona en el pole que no se deja ganar la pelea.

La Estación -¿Quién es Gabriela Vaz?

Gabriela Vaz -Una mujer argentina en constante evolución volando feliz por los aires.

La Estación -¿Un recuerdo de niñez?

Gabriela Vaz -Cuando casi me rompo el frenillo de la lengua a causa de mi hiperactividad, motivo por el cual mis padres decidieron que empezara una actividad física para canalizar ese exceso de energía.

La Estación -¿Momento especial de tu actuación?

Gabriela Vaz -Estoy enamorada de los tres elementos que me han dado la posibilidad de usar en el espectáculo: Telas, cuando camino con mi tela por la pasarela y conecto con la mirada expectante del público. Pole, al terminar la batalla cuando estamos ambas espalda con espalda y siento la energía de la gente enardecida como si fuera un ring. Aro, cuando apenas me sube y veo desde arriba el momento máximo de celebración con todo el teatro de pie. GRACIAS!!! Q REGALAZO!!!.

La Estación -¿Emoticono favorito?

Gabriela Vaz




La Estación -¿Una contraseña para entrar en Clandestino?

Gabriela Vaz -“Estamos en el horno” (En jerga argentina quiere decir que tenemos problemas graves).


gabrielavaz.com
Gabriela Vaz en Facebook
Gabriela Vaz en Youtube
Gabriela Vaz en Instagram




miércoles, 11 de mayo de 2016

ALIMENTACIÓN PARA EL BAILARÍN

Cuando danzamos, no sólo baila el cuerpo, sino que danzamos nosotros, tal como somos; es nuestra esencia (espiritu) la que se manifiesta a través del movimiento. 

Sin embargo para un bailarín, (no necesariamente un profesional de la danza, sino cualquier persona que baile o haga alguna actividad física de manera regular, así que cuando diga bailarín lo haré de forma genérica) a diferencia de otras artes es mucho más fundamental tener una buena salud, ya que nuestro cuerpo en su totalidad es nuestra herramienta de trabajo. 

Tenemos varias vías que debemos de tener en cuenta, como pueden ser: un buen descanso, un correcto estiramiento-calentamiento pre y post-clase, usar el vestuario adecuado para cada disciplina de danza, etcétera. 
En este caso me voy a centrar en la nutrición.

¿Qué es importante para un bailarín? 
En primer lugar, un buen aporte de energía. Para ello vamos a necesitar alimentos “combustible” que no nos van a dar efecto subida-bajada de energía, sino que nos van a dar una energía continua y estable. Estos alimentos son los cereales integrales (arroz, avena, trigo integral, espelta, centeno, etcétera) y las frutas. 
En segundo lugar necesitan una alta cantidad de minerales como el potasio (fundamental para la musculatura y regulador del sistema nervioso) y antioxidantes, que nos ayuden a reparar el cuerpo tras el esfuerzo físico, y así evitar la acumulación de radicales libres. Esto nos lo proporcionan los vegetales y la fruta; y por ultimo, un buen aporte de proteínas de buena calidad, que nos mantengan fuertes y tonificados. Los frutos secos y los yogures serían una buena fuente de este nutriente.

Un ejemplo de desayuno y merienda correctos sería:

DESAYUNO
  • 2 ó 3 piezas de frutas (preferiblemente plátano, ya que aporta mucha energía y contiene mucho potasio).
  •  frutos secos, preferiblemente almendras, nueces y/ avellanas (un puñadito pequeño)
  •  un lacteo (de origen animal o vegetal) al que le podemos añadir miel. 
  • una tostada integral (con aguacate, miel, queso de brugos, aceite, crema de algarroba) y frutos secos.

MERIENDA
  • 1 pieza de fruta. 
  • yogur y/o frutos secos.
  
Si empezamos siguiendo éstas pautas, verémos como mejora día a día nuestro rendimiento y nuestro bienestar físico y mental. 

Espero que os haya servido de ayuda!! y os animo a que probéis las clases de danza oriental, y podáis ver sus multiples beneficios. ¡¡Los jueves de 14:30 a 15 :30!! ;)


Sara Morillo Pérez
Profesora y bailarina de danza oriental en Flow escuela de baile
Licenciada en filosofia y letras.
Diplomada en nutrición humana y dietética.

lunes, 18 de abril de 2016

EL BALLET: UNA ACTIVIDAD EXTRAESCOLAR CON MUCHOS BENEFICIOS PARA LOS NIÑOS

Una actividad extraescolar muy popular es el ballet o la danza clásica. 

Se recomienda empezar a practicarla a edades muy tempranas (en torno a los 3 o 4 años), que es cuando el aparato locomotor de los niños puede asimilar e interiorizar con más facilidad y soltura los movimientos y técnicas de la danza. 

Es una técnica de danza con una dificultad notable, y que otorga múltiples beneficios para los niños tanto en el desarrollo físico como psíquico, ya que requiere de gran concentración para el dominio de todo el cuerpo, además de desarrollar la flexibilidad, coordinación y ritmo:

– El baile estimula la circulación sanguínea y el sistema respiratorio.

– Favorece la eliminación de las grasas.

– Contribuye a corregir malas posturas. 

– Ayuda a ganar elasticidad. 

Ejercita la coordinación, la agilidad de movimientos y el equilibrio.
 
– Colabora en el desarrollo muscular y la forma de la columna. 

– Ayuda al desarrollo de la psicomotricidad, a la agilidad y coordinación de los movimientos. 

– Permite mejorar el equilibrio y los reflejos. 

– Puede ayudar a corregir problemas como el ‘pie plano’. Con el ballet, las posiciones que adopta el pie durante la clase, la mayor parte del tiempo arqueado, pueden hacer que poco a poco se corrija el defecto. 

– Es una buena técnica para combatir la obesidad infantil y el colesterol. 

– Desarrolla la expresión corporal, el oído y la memoria. 

– El ballet es un ejercicio muy rígido, que exige y enseña disciplina tanto física como mental, ayudando en el desarrollo de la personalidad de los niños.

– Desarrolla la sensibilidad de los pequeños, permitiendo que fluyan sus sentimientos con total libertad.

– Ayuda a la socialización de los niños más tímidos y a superar esa timidez.

– Relaja y libera adrenalina.

– Mejora la autoestima y reduce síntomas de estrés o ansiedad, aumentando la confianza del niño en sí mismo.

Si estás pensando en apuntar a tu hijo o hija a alguna actividad extraescolar, el ballet le aportará un sin fin de aspectos positivos tanto a nivel físico como psíquico. Y le ayudará a socializarse tanto en el ámbito familiar como en el escolar, a la vez que hace ejercicio de forma divertida.
 

martes, 12 de abril de 2016

11 cosas que me gustaría que todo el mundo supiera sobre el Pole Dance (1ª parte)

Como a la autora del post 11 things I wish everyone knew about pole dance conocí esta actividad fruto de la casualidad. Como parte de un fin de semana de despedida de soltera habían incluido una sesión de Pole Dance en una escuela. 
Como la noche iba a ser desenfrenada:) a alguien se le había ocurrido que era buena idea realizar alguna actividad que fuera sana al tiempo que divertida e interesante. He de reconocer que cuando me hablaron de esta actividad enseguida pensé que íbamos a hacer un poco el tonto alrededor de una barra y punto. 
Busqué vídeos sobre la actividad en Youtube y ya quedé impactada por lo que veía. Descubrí entonces que había otro Pole Dance que no era el que yo pensaba, pero seguí creyendo firmemente que lo que iba a hacer yo era dar vueltas a una barra incorporando algún que otro movimiento sexy…

Much@s sabréis seguro cómo me sentí: ¡me encantó! salimos todas maravilladas y entusiasmadas con lo que habíamos logrado hacer en sólo 2 horas. Y no sólo yo que ya hacía ejercicio, sino todas y cada una de mis amigas pese a tener diferencias más que notables en cuanto a peso y a forma física. Era increíble ver cómo flotaba y giraba la profesora, era impresionante ver cómo superábamos nuestras expectativas previas y cómo crecía el orgullo y el bienestar en cada logro. Y también, para qué negarlo, nos reímos bastante con algunos movimientos sexys y alguna que otra broma salida de tono… ¡al fin y al cabo era una despedida y las salidas de tono no habían hecho más que empezar!

Pese a pensar que yo estaba en forma tuve unas agujetas al día siguiente bastante hermosas y repartidas a partes iguales por todo el cuerpo. No lo podía entender ya que la sensación había sido de risas y de relax aunque con algún que otro esfuerzo pero no demasiado prolongado… En resumen, que la idea previa que yo tenía del Pole Dance y la que tuve después de probarlo cambió radicalmente. Después seguí leyendo, buscando y aprendiendo y ahora puedo decir que sé qué es y qué no es el Pole Dance.
Y sí, hay cosas que me encantaría que todo el mundo supiera sobre el Pole ya que, al menos en España, todavía hay mucho desconocimiento sobre el tema y las que lo practicamos tenemos que aguantar alguna que otra bromita de gusto dudoso (¡un día de estos os preguntaré todas las bromas que os han hecho sobre el tema y seguro que juntamos unas cuantas!)
Así que aquí va mi canto a los cuatro vientos: esto es lo que todo el mundo tiene que saber sobre el Pole Dance para que dejen de mirarnos con sonrisita extraña y comiencen a mirarnos como ¡¡l@s héroes/heroinas que somos!!

1.- La mayorías de las personas que practican Pole Dance, sin importar su edad, están en la mejor forma de sus vidas.
¡Puedes estar segur@! el Pole Dance es un trabajo que se realiza con todos y cada uno de los músculos de tu cuerpo. Practicas la resistencia, el cardio y la flexibilidad al mismo tiempo. En las acrobacias que realizas trabajas con el peso de tu cuerpo, y desarrollar la capacidad para mantenerlo alzado sobre la barra es algo que te aseguro te pondrá en forma.
Natasha Wand fue campeona del mundo y empezó a los 29 años. También, aunque esto es la excepción, hay quién llego a ganar un campeonato mundial a una edad mucho más tardía: Greta Pontarelli lo fue a los 63 y empezó a practicarlo sólo unos años antes.

2.- Existen diferentes tipos de Pole Dance.
Mucha gente piensa todavía -sí, sí, no te rías- que el Pole Dance encuentra su habitat natural en los club de striptease. No negaremos que la barra de Pole se puede usar como elemento sexy pero al igual que otros clásicos como el “sexy chair” en el que el centro del movimiento sensual  se realiza con una silla como elemento de apoyo; otro elemento clásico es el de la corbata… y sin embargo ¡nadie se escandaliza cuando se cruza con un hombre vestido con corbata por la calle!
Lo que quiero decir en este punto es que existen diferentes tipos de Pole Dance que responden básicamente a la actitud que exhibe el que lo practica. Podemos agrupar la práctica del Pole Dance en tres grandes ramas:
  • Pole Dance como deporte, también conocido como Pole Sport o Pole Fitness en el que el objetivo central es la acrobacia,
  • Pole Dance como arte, en el que la acrobacia se junta con la danza y las coreografías musicales,
  • Sexy Pole, en el que sin perderse la acrobacia se combina con movimientos sexys y seductores.
En cualquiera de las tres ramas encontraremos grandes pole dancers tanto femeninos como masculinos.

3.- Existe un movimiento creciente para convertir el Pole en un deporte olímpico.
Las federaciones fuertes como son la americana, la inglesa, la francesa y la rusa llevan años persiguiendo este objetivo y están más cerca de conseguirlo que nunca. Hay mucha gene que se sorprende un poco al leer esto, pero si vemos un vídeo de alguno de los campeonaes o campeonas mundiales y lo comparamos con vídeos de  actividades que ya son olímpicas vemos que el Pole está a la altura de cualquiera de ellas. Que la esgrima, el boxeo, la halterofilioa, el salto de natación, etc sean olímpicas y el Pole no es algo completamente arbitrario y que responde más a razones históricas del deporte que al deporte en sí. Yo estoy segura de que esto cambiará muy pronto y será el respaldo final al Pole Dance en nuestro país.

4.- Tu piel tiene que estar expuesta a la barra de Pole.
Si, no nos ponemos ropa corta porque vamos a practicar algo muy sexy ¡quítate eso de la cabeza! La sujección a la barra se realiza con el apoyo de diferentes puntos del cuerpo que presionan sobre dicha barra. Para que esos puntos de apoyo no resbalen no puede haber tejido alguno que se interponga entre el nuestro cuerpo y la barra. Ese es el motivo de que la ropa que empleamos sea corta: necesitamos maximizar la superficie de nuestro cuerpo que nos va a ayudar a no desplomarnos sobre el suelo:) Puede que veas algún vídeo de gente haciendo algunas acrobacias con ropa… créeme ¡¡son superhéroes!! La gente qeu ya tiene mucho nivel y una técnica muy depurada puede permitirse ciertos lujos pero hay que ser ya un pole dancer de primera línea.

5.- Practicar Pole Dance puede ser peligroso sin un entrenamiento adecuado.
El  Pole Dance es muy divertido y tienta mucho ponerse una barra en casa, conectar el ordenador y empezar a intentar emular a los grandes (confieso: ¡culpable!).  Sin embargo he de decirte que el Pole Dance requiere un entrenamiento en toda regla para no hacernos daño: requiere un calentamiento fuerte y adecuado a las acrobacias que vamos a practicar, requiere una base técnica de agarres y de apoyos que es fundamental entender, y también requiere el ir de menos a más y de forma progresiva. Lo mejor es que vayas a clase si tienes una escuela no muy lejos (o que hagas intensivos siempre que puedas aprovechando la excusa para salir de tu ciudad-pueblo sin escuela de Pole).

Y si pese a mi consejo decides ponerte a hacer cabriolas por tu cuenta y riesgo hazme caso al menos en esto: un par de colchones rodeando la barra para amortiguar posibles caídas o/y una amig@ que esté pendiente para cuando grites eso de ¡¡mi corva atrapa mi brazo y la otra mano me comienza a fallar mientras estoy suspendida cabeza abajo!! ¡¡help!!

Insistiré: aprende unas bases sólidas con un buen profesor/a y practica en casa lo que ya tienes claro cómo hacer y bajo un entorno seguro (amig@s y colchonetas presentes). ¡¡Lo he dicho!! ahora si te caes no me eches la culpa a mí… :)